martes, 11 de junio de 2013

MI AMIGA JAPONESA Y DON MIGUEL DE UNAMUNO

Don Miguel de Unamuno... hablando dentro de mi mundo
en el momento cuando nos tomamos un café juntos
¿A quién le puede interesar, en los inicios del siglo XXI, con un método único para pensar, como lo es la racionalidad económica, de comentarios constantes de marcas y modas, de encontrar frases sesudas en Facebook o hallar verdades absolutas en Twitter; leer un libros escritos por Don Miguel de Unamuno? Seguramente que a uno que otro clérigo perdido en un seminario o un estudiante de filosofía que descubre sus opiniones tajantes acerca de todo y que le permite realizar una tesis, o un profesor instalado en una universidad en Japón donde pesca en su biblioteca, las obras completas del vasco en nueve tomos, acaparando el polvo del devenir y a veces del destino. Sí, Miguel de Unamuno da para todo, y es que él recorrió los pasillos de la filosofía, los espacios del pensar que no son tan estrechos y limitados como en el mundo de los negocios. Pensar la vida desde un ámbito filosófico permite que el intelecto vaya donde quiera, se vuelve móvil, cambiante, plural, y en ese andar crea especulaciones e ideas acerca del mundo, menos dañinas que las especulaciones financieras, igualmente la filosofía crea y recrea reflexiones que posibilitan vernos tal como somos, a diferencia de las opiniones y los mensajes publicitarios que buscan escondernos detrás de sueños no soñados; y así, algunas tardes leo algo de Unamuno, como si tomara un café con él.
Don Quijote pintado por Octavio Ocampo.
Fue el  Quijote para Don Miguel la figura que explicaba
la grandeza, el ingenio, la fe y algunos sentidos de vida. 
Mi Amiga Japonesa descubrió este extraño flirteo con el español, pero lo acepta, no es celosa, sabe que Don Miguel no es un interlocutor fácil, por lo que intuye que después de estar con él caeré rendido en sus brazos. Una que otra noche comento a Mi Amiga Japonesa las opiniones que poseía Don Miguel sobre Japón: "El Japón no ha logrado interesarme del todo ni me ha deslumbrado su triunfo guerrero sobre la podrida Rusia. Cuando más leo acerca del imperio del Sol Naciente, menos claro veo en ello y se me antoja que muchas de esas excelencias que acerca de él se nos encarecen están más en los ojos de los que miran que no en lo mirado y lo visto" o "Yo conozco un sujeto que los ha tratado mucho, que ha tenido con ellos negocios, y el cual me decía que el "nosotros" japonés es mucho más intolerable que el más intolerable "yo" español. Los egoísmos colectivos suelen ser más soberbios y más odiosos que los egotismo individuales, y en Japón, como pueblo, ha dado pruebas bastantes claras de egoísmo colectivo y hasta de soberbia. Y de la peor soberbia, de la hipocresía, de la que se disfraza de humildad y cortesía". Cuando a Mi Amiga Japonesa le comenté estas líneas, ella me miró con cierta impaciencia, y me dijo que Unamuno nunca entendió la cultura japonesa, yo acepté su decir moviendo mi cabeza y luego acusé a Unamuno de infame, de corrupto, de sátiro; él seguramente se rió, y luego que Mi Amiga Japonesa se durmiera, yo también me reí un rato con él, porque Unamuno escribió cinco artículos sobre la cultura japonesa y sólo le había comentado el más leve, el más amoroso. 
Creo que Don Miguel jamás pensó que sus obras
serían traducida al japonés
Aparte de las opiniones de Unamuno sobre Japón, siempre estaba al día en las lecturas del mundo y especialmente de América Latina, así un día me sorprendí cuando leí sus comentarios entusiastas a la obra: Historia Constitucional de Venezuela de José Gil Fortoul, obra que seguramente ahora nadie consulta aunque la palabra "Constitución" esté de moda. De esta obra de Gil Fortoul, reflexiona Don Miguel sobre Bolívar, y si bien Unamuno opinaba acerca de todo como algunos periodistas u "opinadores" de oficios que van a las estaciones de radio y televisoras para explicar las mismas chácharas modificando apenas algunos adjetivos, adverbios y escasamente el sujeto; lo cierto es que Don Miguel primero se empapaba de lecturas y reflexiones antes de escribir o hablar, así podemos leer una reflexión que siempre me ha parecido una punta del iceberg de la idiosincrasia del latinoamericano y que se cifra en unos escritos del Libertador pero que comentó Unamuno: "Hay una frase profunda, profundísima, tal vez la frase más profunda  que he leído de Bólivar -con frecuencia hay en sus frases célebres más retórica a la española que no otra cosa-, hay una frase que nos hace penetrar hasta el hondo del alma del héroe. Es cuando en 1824 escribía al marqués del Toro: [Entienda usted, mi querido marqués, que mis tristeza vienen de mi filosofía, y que soy más filósofo en la prosperidad que en el infortunio. Esto lo digo para que usted no crea que mi estado es triste, y mucho menos mi fortuna]. ¿No os dice nada esto del hombre triste en la prosperidad y triste por filosofía? ¿Llegaría Bolívar a sentir la angustia metafísica de todos los grandes, la terrible voz que surge del silencio de las eternas tinieblas y nos dice: y todo ¿para qué?" Es a partir de esta lectura que descubro una vena de tristeza que ha invadido cada pensamiento del latinoamericano. A veces Mi Amiga Japonesa o algún estudiante o amigo asiático me comenta que los latinoamericanos son muy alegres, que se divierten con facilidad, que bailan, cantan, ríen; así como apostillan algunos biógrafos que el Libertador hacía en las fiestas y ágapes... sí, pero cuando oigo una letra de bolero, salsa o rap, lo que escucho son tristezas, lamentaciones, frustraciones; sí, los latinoamericanos bailan sus tristezas porque sus libertadores eran hombres tristes, apagados, consumidos por las cóleras, por las muertes, por las traiciones, y aún esos espacios de aflicciones se rellenan en las cabezas y en los sentimientos de los latinoamericanos con la pesadumbre y la congoja. 
Bolívar en Google, a veces en obras de Gil Fortoul y Blanco Fombona
Unamuno opinaba de Bolívar, de Japón, buscaba precisiones, especialmente en los cambios políticos que ocurrían en la Europa de principio del siglo XX. Estos artículos políticos a veces siento que no han pasado años desde que fueron publicados, así percibo la vigencia de Unamuno cuando habla acerca de la revolución, concepto que en los últimos años ha consentido el vocabulario de los venezolanos. "Estamos haciendo revolución! ¿Cuál? ¿La del artículo h o x o n de la Constitución? ¿La reforma agraria? ¿La de otra ley cualquiera de papel? No, la revolución es la otra; la revolución es la de los agentes ciegos y sordos de un instituto colectivo, la de la innata necesidad de un sello de violencia, la de los que quieren crearse una conciencia de vencedores, ya que carecen de conciencia alguna. El que tenga fe en el espíritu, en la personalidad, en la libertad. Como los revolucionarios a su pesar y a la fuerza, también él se verá arrastrado en el torbellino. Los revolucionarios a la fuerza, porque no supieron retirarse del poder -poder aparente- a ver que desde él no podían encauzar el torbellino: y luego, ya en éste, ¿qué van a hacer? Pero el que tenga fe en el espíritu, es decir, en la libertad, aunque parezca también ahogándose en el torbellino, podrá sentir, en sus últimas boqueadas, que salva en la historia su alma, que salva su responsabilidad moral, que salva su conciencia. Su aparente derrota será su victoria, y luego, Dios dirá." 
Unamuno no sólo fue filósofo, así cada vez que tenía la oportunidad
"garabateaba" gráficamente su entorno, y a veces, realizó sus propios
autorretratos, como apreciamos aquí.
Desde Japón, pasando por el Libertador hasta llegar a los procesos políticos modernos, Don Miguel siempre fue un pensador que abre las puertas al pensar, a la condición humana, a los sentimientos trágicos de la vida, al quijotismo, él poseía una doxa intelectual ganadas desde el pensar, desde la reflexión sistemática y no desde el comentario jocoso o la oportunidad de lucir, aunque poseía un gran humor. Así fue él, completo y entero, dos condiciones que cada vez se conservan menos. Esta tarde leeré otro de sus escritos dispersos tomando un café, quizás Huitzilopochtli, quizás Terror al infierno, en fin no importa, en la noche trataré de conversar con Mi Amiga Japonesa de la belleza de pensar.

domingo, 2 de junio de 2013

DÉCIMA OCTAVA PÁGINA... MARIO SILVA EL CHARLATÁN DE FRANKFURT

Mario Silva es la diva del momento, todos hablan de él, de manera correcta o incorrecta y por supuesto a mí me provocó hablar también. Mario Silva es un personaje que sin duda dio fama a pobres y soñadores así como buscó destronar a ricos y bandidos, mostrándose a veces como un Robin Hood comunicacional que se burlaba de todo lo formal e informal que no estuviera en concordancia con sus líneas editoriales. No es un personaje oscuro, sacrificado, maquiavélico, revolucionario como nos quiere vender su imagen, es un personaje torpe, agresivo y muestra lo peor del uso de una "inteligencia delatora". Mario Silva es una paradoja que muestra cierta idiosincracia del venezolano: primero porque es poco popular o carismático, de aquí que haya perdido en todas las elecciones en que participó, pero poseía una gran audiencia subterránea que lo mantuvo en la televisión por unos cuantos años, muchos quizás; segundo porque entendió, subrayó, comentó he hizo la praxis del libro Elogio de la adulancia de Edecio La Riva, convirtiéndose a través de la adulación en el "comunicador revolucionario". Mario Silva fue un "combatiente" contra los torpes medios de comunicación manejados por una oposición reaccionaria, amarillista y con falta de imaginación e investigación en las noticias, por lo que fue protegido y alabado por Chávez, especialmente cuando Mario decía lo que el "eterno" líder quería oír, era su eco, su repetición, pero ya no hay líder, ni ecos, entonces ¿las adulancias?, ¿a quién?, pues el fin del falocentrismo chavista obligó a que la esencia de la revolución brotara: su charlatanería, y comience a mellar los propios cimientos revolucionarios. 
Hace unos años estuvo en boga un libro titulado On Bullshit de Harry Frankfurt y que se tradujo Acerca de la verdad, allí propone una teoría de la charlatanería; explica el filósofo que el mentiroso cree en la verdad, lo que ocurre es que la oculta, por lo que hasta cierto punto la respeta, el charlatán por el contrario no posee ninguna verdad, ni siquiera tiene curiosidad o consideración por ella. De esto que sea imposible mentir si uno no cree conocer la verdad, pero producir la charlatanería no requiere conocimiento de verdad, ni respetarla. El charlatán posee una indiferencia ante el modo de ser de las cosas, e inclusive no le interesa mentir porque no cree que eso sea posible. Mario Silva reproduce en su máxima fidelidad, el nacimiento, auge y posible caída de una revolución charlatana que ha invadido a Venezuela en los últimos años, en la que se utiliza la información con argumentos extraídos de diversas fuentes para lograr objetivos que van desde divertirse, impresionar, apabullar según las circunstancias y el interlocutor. Mario Silva es la punta del iceberg de una revolución charlatana, en la que todos sus participantes, con muy escasa excepciones, hablan sin saber de qué están hablando, porque esta revolución, a diferencia de otras, se ha levantado a partir de un impulso u oportunidad de sus miembros, especialmente de su extinto líder, de hablar de cualquier tema que exceden a sus conocimientos de los hechos que son pertinentes para el tema en cuestión. Así Mario Silva y lo que ocurre en este mes caluroso de junio, es una síntesis de una crisis de charlatanería, que pienso que ha sido el motor y eje fundamental de esta  revolución, y que quizás se haya enraizado en Venezuela porque somos un pueblo muy "escéptico" por no decir banal, pero a diferencia de un verdadero escéptico que busca la verdad obsesivamente, paradójicamente somos muy "inocentes" por no decir creídos, así que a veces nos creemos cualquier pendejada, por no decir cualquier charlatanería. Hay hombres y mujeres que en este proceso revolucionario se han vuelto fundamentalistas de la charlatanería, es decir, piensan que poseen la descripción última y correcta de la realidad y que por suerte ellos están mas cerca que otros de la santidad, de la gloria, de la gracia y por lo tanto se asumen con derechos y privilegios antes los otros, pero es charlatanería, habladurías de paja como diría un caraqueño, sólo sirve para entretener, divertir y confundir. Así los líderes revolucionarios nos confunden y Mario Silva se entretiene mientras nos divierte.  


jueves, 23 de mayo de 2013

私の日本人の友人と日本学習 (9)


日本語を勉強します
日本語を勉強していて時々ややこしく感じるのが『きいて』という言葉の聞き分けです。聴覚と文脈によって、私達は同音異義語を区別しなければなりません。
先日日本語の授業で人に尋ねる会話練習をしていた時、先生に「では、聞いて下さい。」と言われました。でも私は「切って下さい」と言われたと思い、訳が分からず隣の友人を見ると「来て下さいと言ったんだよ。」と教えてくれ、席を立って先生の方へ行こうとしたら、別のクラスメイトが突然私の腕を掴み、「どこへ行くの?着て下さいと言ったんだよ。」と上着を着始めました。すると、また別のクラスメイトが「みんな、違うよ!先生は消えて下さいと言ってるんだ。」と立ち上がり、そしてまた別の人が「えっ、蹴って下さいだって…!?」と驚いて聞き返しました。
生徒みんなが混乱しました。KITE, KITTE, KIITE,KIETE, KETTE, QUITÉ....? なんてややこしいのでしょう!
その日の帰り道、家族に手紙を送るために郵便局へ寄りました。「すみません、切手…ください。」

viernes, 10 de mayo de 2013

EL EXISTENCIALISMO DE MATSUMOTO HITOSHI

Uno de los principios del existencialismo contemporáneo
La primera vez que me dijeron que era existencialista estaba leyendo un libro de Dostoievski en un banco de la Universidad Central de Venezuela, tenía unos diecisiete años. El libro me lo había prestado un amigo que estaba pensando dejar la universidad por algún problema que nunca entendí, él me hablaba largamente de la magia y del poder de la escritura del ruso. Como pensaba mudarse me prestó algunos libros de Dostoievski que aún tengo en algún lugar de mi biblioteca encerrada en cajas en la casa de mi hermana, en Venezuela, ya que yo también me he mudado, y entre mudanzas los libros se duermen, a veces para siempre. Fue otro amigo que estudiaba conmigo ingeniería, pero con quien realmente pasábamos el tiempo buscando novias y tratando de resolver algunos problemas matemáticos que nadie hubiera resuelto para sentirnos genios, que cuando vio la portada del libro me preguntó si yo era existencialista. Tanto mi amigo como yo "estudiábamos" matemáticas por eso le pareció extraño que yo leyera, y a mí me pareció extraño el uso de aquella palabra: "existencialista". Reflexioné un poco usando el libro de excusa y pensé que un existencalista era alguien que tenía resentimientos contra el mundo y no lo aceptaba, como Rodió Raskólnikov, y por eso tenía que hacer el suyo propio. Mi amigo me escuchó y luego respondió que eso era un amargado, que un existencialista es aquel que piensa solamente en por qué vive, y haciéndose todos los días preguntas acerca del sentido de la vida, es decir, si vale la pena vivir o no, o de tomarse unas cervezas o no, así que cuando una mujer ve a un hombre leyendo Dostoievski, ellas intuyen naturalmente que es un existencialista, depresivo, malhumorado, casi un suicida que está pensando sus últimas horas entre fumar un cigarrillo o no, así que mientras me explicaba su particular concepto de existencialista, me recomendó que no anduviera por ahí con el libro, mostrándolo fácilmente, porque las mujeres pensarán que soy un gruñón y triste personaje y se alejarán, de aquí mi primera carcajada existencial. 
Crimen y Castigo, 罪と罰 』versión manga. No parece un libro de
lectores deprimidos o existencialistas, ¿verdad?
Entonces traté de no pensar en mi existir y de no salir con mujeres que habían leído a Dostoievski. Pero el tiempo me arrincona, ahora reflexiono mucho sobre la existencia y se me ha vuelto un vicio, aunque pienso a veces que Mi Amiga Japonesa no lo sabe. Ella esporádicamente me ve leyendo Dostoievski, Nietzsche, Unamuno, Sartre, Kafka, Pavese, etc., autores depresivos, confusos y contradictorios, y si bien alguien vería cierta depresión en mí, lo cierto es que me causa risa, humor, ironía que disfruto, así sus libros: La metamorfosis, Crimen y Castigo, La Náusea, La playa, Niebla y Así hablo Zaratustra, los recuerdo como obras que en más de un momento me produjeron carcajadas. Si, me causa risa, y es posible como comentan con Kafka algunos de sus biógrafos, que amaba a las mujeres, hacía deportes, le gustaba reir, y que cuando leyó por primera vez en público su obra La condena, no pudo continuar por el ataque de risa que le produjo. Si, el existencialismo es una forma de humor mas que un plantear de dudas, especialmente con los conceptos de libertad y responsabilidad que generalmente no tienen respuestas absolutas, aunque muchas gente si lo cree, por lo que si se llegara a tener una respuesta tajante en la mayoría de los casos son absurdas y más cuando se colocan en contextos. Hay individuos que asumen algunos conceptos y contextos como verdades absolutas, reveladas o compradas, y frente a esta situación sólo puede nace el humor, ese humor que evitó que fuera un fanático religioso, un político o un escritor de prensa; ese sentido de la comedia que en la novela de Umberto Eco, El nombre de la rosa, Jorge de Burgos trata de censurar, pero que siempre muestra su existencia, por lo menos desde su reflexión por parte de Aristóteles. Así frente a la expresión de Heidegger: "Ser es para la muerte" (Sein zum tode) que varios profesores que tuve de filosofía me dieron distintas interpretaciones, cada una más lejana de la otra, lo que me generó fue risa, parte por los años viendo pensar a muchos algo único para luego descubrir que se puede decir mucho de cualquier cosa; y así mi vida va observando estas pequeñas relevancias que me hacen pensar en mi existencia como algo dado, misterioso e irreductible a una esencia determinada. Todo este cuento pseudointelectual viene a cuenta porque creo que terminé viviendo en un país existencialista por excelencia, y por lo tanto el más humorístico si le doy una vuelta de tuerca.
Sí, Japón no tuvo a un Kierkegaard ni a un Camus, pero la esencia de ser japonés marca sus existencias un tanto inverso a como lo proclamó Sartre; es decir, que no hay una naturaleza humana, una esencia que determine a los individuos, sino que son sus actos los que determinan quiénes son, así como el significado de sus vidas, por lo tanto, por estas calles de Osaka, Tokio o Nagasaki, no hay espacios para un replanteamiento de la existencia, es decir, no hay espacios para la improvisación, para la autodeterminación, todo está esencialmente resuelto, clasificado, hecho, lo que en principio hace que Japón no sea un país existencialista per se; viviendo así en un constante principio de contradicción, origen de todo humorismo existencialista, de todo principio y fin de carcajadas. Japón es un país donde la existencia es precedida por la esencia nipona, todos los actos son totalmente determinado por la sociedad, así los japoneses no piensan constantemente acerca de los sentidos de la vida, de la existencia, de cuestionar lo absurdo de vivir, para determinar sus actos, sino que su esencia determina su existencia, a veces absurda, a veces trágicas para algunas miradas occidentales; pero a veces también esta fijación de la esencia de la sociedad japonesa sobre las existencias individuales, se puede apreciar con envidia, especialmente si comparamos la sociedad nipona dentro de su calidad de vida, de saneamiento y de orden civil y seguridad con los desastres que hemos heredados en los países de América Latina. Sea como sea que se mire a Japón, absurdomente o idealmente, al estar determinada esencialmente, permite muchos juegos existenciales, especialmente para los humoristas, escritores, artistas y a los occidentales cuyo vicios es pensar existencialistamente. 
Metáfora de una esencia prevaleciendo sobre las existencias
Aunque claro, hay excepciones, por ejemplo: Mi Amiga Japonesa, ella siempre da espacio a las improvisaciones, pero quizás porque ella ha vivido en otros países y su esencia japonesa se ha contaminado un poco conmigo haciéndola a veces existencialista, de aquí que a veces tenga pensamientos no propios de los japoneses que me asombra, especialmente cuando vemos una película o televisión japonesa y me comenta ciertas escenas con una crítica feroz, o cuando paseamos por la ciudad y se detiene en analizar actos o rituales japoneses sin sentido; pero los lunes retoma sus rutinas, sus obsesiones, su trabajo, sus obligaciones con la comunidad, con sus padres y conmigo como una geisha, como una japonesa intachable, sin cuestionar ni criticar, y así transcurre su vida entre un ir y venir de su esencia japonesa y la existencia que vive conmigo. Estos días y viendo algunas películas con ella, hallé un punto ciego que no habíamos tratado y era el humor japonés. Mi Amiga Japonesa me comentó una vez que no le gustaba ver los filmes de comedia, una opinión que me preocupó y más cuando yo soy un amante del cine de comedia, y así desde Chaplin hasta los hermanos Coen, no pierdo el humor entre blanco y negro que se desarrolla en el mundo. 
Algunos políticos son los dobles de los tres chiflados, y no lo saben
Ella explicó que no le gustaba aquel cine de comedia donde unos hombres grandecitos hacen estupideces frente a otros, golpeándose,  haciendo travesuras propias de un niño de siete años, al estilo de Los Tres Chiflados, quienes inundan con estos tipos de gag sus filmes; y que en Japón es muy popular. Así que me sorprendió cuando trajo una película de humor. Me comentó que un amigo se la había recomendado, era una película de Matsumoto Hitoshi, un comediante japonés, que igual a Kitano Takeshi, han realizado una escuela de humorismo en este país del sol naciente, y que han logrado una gran fama e ingresos en la televisión a cuestionar algunas esencias del ser japonés. A diferencia de las películas de Takeshi, donde el humor trata de ser gris para que la ironía sea la reina, en las obras de Matsumoto hallamos un humor existencialista que puede tener una paleta de colores porque en cada escena o secuencia se cuestiona una tonalidad de la esencia que determina la existencia del japonés: la familia, la soledad, el poder, el ritual, la comida, las jerarquías, etc., lográndo así generar una reflexionar subrepticia sobre ciertas realidades japonesas. Si  afirmo que el primer acto de existencia es reír, puedo encontrar humor en toda cultura, lenguajes y sentimientos, y por supuesto en Japón están presentes aunque limitados, y son estas filmografías las que expanden y me ayudan a comprender un poco más este país humorístico, así que luego busqué las películas de Matsumoto que había escrito y dirigido, pudiendo apreciar sus tres producciones hasta la fecha, naciendo una empatía "graciosa" con este simpático director japonés y yo.
松本人志、怒り...   Matsumoto, hasta enfadado da risa
Su primera obra『 大日本人』o el "El gran hombre japonés" de 2007, observamos al héroe que tiene que luchar contra monstruos del espacio, al mejor estilo de Ultraman o Ultrasiete, pero muestro héroe es un hombre común y corriente, que gana unos 3.000 dólares por su trabajo mensual, además tiene un divorcio encima y no ve a su hija regularmente, posee deudas que aumenta o disminuyen en la medida en que su popularidad oscila, así el héroe que siempre está alejado del pueblo se transforma en uno más, en alguien común y corriente. Lo interesante de la película es que es presentada como un documental, en donde los ritmos y altibajos los dan las peleas con monstruos ridículos, excéntricos, hasta que al final la realidad le será desmontada para instalarse en un lugar de criaturas fantásticas fuera o muy dentro de Japón.
Trailer del filme de Matsumoto Hidoshi El gran hombre de Japón

¿Y por dónde anda el humor existencialista? Es que toda la película es un replanteo de la existencia del héroe ante una sociedad que sólo vive para los momentos exitosos, el consumo excesivo y repetir las ignorancias; estos son los elementos que giran alrededor del héroe, éste no representa la seguridad el futuro de una sociedad justa, ahora nuestro héroe lleva sobre su piel los patrocinadores, las empresas que mantienen al héroe-hombre; porque a diferencia de Batman que es multimillonario o Superman que no comen ni necesita nada, nuestro héroe debe pagar facturas, lavar la ropa, comer, y en esta dinámica, nos podemos plantear con humor negro nuestra existencia de llevar publicidad, marcas, popularidad para acercarnos a ser un héroe, pero además hay carcajadas hirientes sobre la construcción de un imaginario que Japón vendió durante años, y que son las imágenes de superhéroes luchadores contra monstruos intergalácticos, todos nacidos de las pesadillas de las bombas atómicas. 
Ninguno de estos superhéroes tienen problemas con su tarjeta de crédito
La segunda película de Matsumoto la tituló『シンボル』Símbolo, de 2009. Ésta película presente el humor existencialista en su vertiente más claustrofóbica. Sin saber nada, nuestro protagonista vive toda su vida entre cuatro paredes donde constantemente debe solucionar los problemas cotidianos. Sin saber los por qué, ni los cuándo, ni los cómo, el personaje sólo tiene su existencia para determinar su esencia la cual nunca es clara. La película plantea problemas, milagros, situaciones absurdas, así como el encuentro con el aburrimiento, típica causa de la invención; y con la innata capacidad del hombre por seguir hacia algún lado, típica causa del desarrollo tenológico, dos elementos que inundan a Japón. En la medida en que nos acercamos al final observamos a este hombre llegar a un estado superior de conocimiento, de sabiduría, o por lo menos eso lo podemos interpretar, o sencillamente muere en una metáfora celestial. Paralelamente la película juega con el "efecto mariposa" donde podemos reflexionar que el humor es un absurdo conectado, y así cada cosa que hagamos o dejemos de hacer repercutirá en una carcajada en otra lugar del mundo.


Símbolo: una palabra que se usa a diestras y siniestra pero que se presenta irónicamente en el filme

El último filme dirigido por Matsumoto hasta la fecha es『サや侍』o El samurai sin espada, de 2010, es un cuestionamiento de la existencia frente al poder. Y es que a lo largo de la historia sólo el humor es capaz de decirle al poder lo estúpido que contiene su esencia, de ahí que los tiranos sólo acepten a los bufones, y es bien sabido que todo rey, tirano, dictador o dueño del mundo, sólo se puede rodear de personas que lo hagan reír, que lo diviertan, porque conocen su "humor", mientras que las personas que lo hacen pensar pueden perder la cabeza, como sentenciaba la Reina de Corazones en el mundo de Alicia. Pero el payaso logra tocarle las pelotas al rey y este se ríe con la imbecilidad propia del quien nace perfecto. En la película de Matsumoto, el poder no ríe, no hay payasos, ni humoristas, nadie conoce su humor, es un Japón carente de alegrías, y sólo las personas cercanas a la muerte pueden hacer el ridículo para así salvar sus vidas, sólo así justifican sus acciones reprobables y ridículas que en una sociedad obsesionada por evitar las situaciones embrazosas sancionan con el ostracismo. La película retrata los esfuerzos de un condenado a muerte, de un samurai y su hija y cómo "cae" en ser payaso para salvar su vida, pero dentro de su degradación, el humor comienza a plantear una existencia dentro de las esencias que mantienen las jerarquías del poder. Y así mientras el poder trata de continuar la solemnidad del suicidio, la gente comienza a reir, a descubrir otros motivos para hacer algo distinto del día a día. Este filme nos devela que a veces nuestras existencias pueden ser sencillamente actuaciones malabares frente al poder, frente a lo inexplicable, frente a la sociedad, y dependerá de nuestras sentencias y libre albedrío convertirlas en tragedias o comedia. Mientras tanto Mi Amiga Japonesa y yo nos reímos de nuestras pequeñas tragedias y grandes encantamientos.  

El humor existencialista siempre es una relación contra el poder, su eterno enemigo


lunes, 15 de abril de 2013

DECIMA SEPTIMA PÁGINA... UNA HISTORIA DE ESQUIZOFRENIA

Cuentan que Vazco Núñez de Balboa, entrenó a Leoencillo, su perro, para identificar a los indios como enemigos y así matarlos. Este dogo era el maestro de captura y descuartizamiento de las tropas de Balboa, cobrando sueldo de alférez y recibiendo parte de cada botín de oro y esclavos.




Mi Amiga Japonesa me observa viendo por Internet, TV. de Venezuela, sabe que hay elecciones, y sabe que aunque poco le hablo de mi país de nacimiento, aún recuerdo sus calles, la familia, su comida y los amigos que quedaron allá. Una vez le expliqué que salí de Venezuela porque me saturó sus procesos de esquizofrenia (Σχιζειν: dividir, Φρην: mente). Donde constantemente había una alteración de la realidad (La Hojilla vs. Aló Ciudadano), y donde amigos y estudiantes que se dedicaban a hablar de literatura, filosofía, o de la belleza de las mujeres; comenzaron a demandarse y a demandarme fidelidades ideológicas, a narrar mitologías políticas y las convesaciones en la casa y en clases se volvieron totalitarias en la medida en que la política arropó todo y esa marea me ahogó. Me acusaron de chavista, me acusaron de opositor, y al final muchos de mis amigos se olvidaron de las virtudes de la amistad que en el mundo griego era tema de libros y de reflexión, y así cayeron en desarrollar o mantener matrices de información y desinformación. Ahora el país está totalmente dividido 50% vs. 50%. Chávez cumplió su misión: marcar, catalogar, identificar las diferencias como enemigo, y así aclarar identidades y medir sistemas de valores. Venezuela nunca estuvo unida, como citan algunos romáticos; siempre hubo adecos, copeyanos, malandros, sifirnos, "vivos" y honestos, ricos, pobres, pero esas diferencias no se habían transformado en enemigos, y así el dios de la guerra se mantenía en una siesta. Chavez construyó una obra sartriana como: A puerta cerrada, donde viven las personas sin conocerse, pero donde falta el verdugo y el verdugo será para cada uno los Otros. Maduro quiere reescribir a Chávez, y es como si yo quisiera reescribir a Sartre, seguro saldrá una mala obra. Opción, para que no me acusen de pesimista: es tratar de entender al otro destruyendo los clichés que lo rodean, sin negar ni borrar su alteridad, y eso siempre es difícil porque es quitarnos algunas de nuestras seguridades y certezas 

sábado, 13 de abril de 2013

SONO SION EL DIRECTOR DE LOS BORDES

園子温
Luego de ver varias de sus películas, Sono Sion『園 子温』reflexiona sobre algunos nudos problemáticos de la sociedad japonesa, presentados por otros cineastas como Ozu Yasujiro『小津安二郎』destacando entre ellas las crisis familiares, paralelamente rescata cierta estética de los thriller experimentales de Darío Argento y condimenta sus obras, a veces con mucha sal, con elementos bizarros, agresivos y sangrientos propios del gore al mejor estilo de un Quentin Tarantino y sobre este ensamble visual, coloca guirnaldas del universo surrealista de Stanley Kubrick y una sazón crítica feminista al estilo de Sofía Coppola, en síntesis, las obras de Sono Sion son cócteles de degustación que pueden indigestar a algunas sensibilidades, pero a la vez, permiten estimular críticas feroces ante el aburrimiento de las producciones edulcoradas y estereotipadas que se realizan en el cine japonés. Sus películas son maratónicas como『愛のむきだし』Love Exposure, de 2008, que dura cuatro horas, recreando un mundo donde la religión cristiana, las sectas, las familias, el amor y las perversiones como el tosatsu『 塗擦・とさつ』-que es tomar fotografías ilegales a las partes íntimas de las mujeres en baños públicos, probadores, o a sus bragas o pantaletas desde tomas de contrapicado-, se juntan para presentar una crítica al fanatismo, a las obsesiones, a las creencias que marcan ciertos comportamientos y que tienden a generar la locura.  
Momento de la aparición del milagro
de la Virgen María, analogía que marca toda
la situación de la película Love Exposure
Quizás una de las partes más interesante de esta película sea la resemantización del concepto de pecado, y es que tradicionalmente en Japón no ha existido la herencia religiosa de percibir el cuerpo como fuente de pecado en oposición al alma como receptora de gracia. Así la carga de pecado parido por la conciencia individual y engendrado por el sentimiento de culpa, no había agobiado las conciencias de los japoneses en el pasado, pero la incursión de las religiones cristianas y de sectas en el Japón de la postguerra, ha permitido repensar el pecado desde una conciencia moderna, ajena a la cotidianidad japonesa, pero que nos permite entender ciertos actos y contradicciones que viven las nuevas generaciones posmodernas niponas.
Megumi Kagurazaka
Quizás una de las actrices con uno
de los mejores cuerpos en la filmografía
contemporánea de Japón, además de un
gran talento.
Sono Sion es también una persona obsesiva con los temas así como con las actrices que actúan repetidamente en sus obras, y al igual que Ozu Yasujiro y Shindo Kaneto quienes tuvieron a sus respectivas musas: Hara Setsuko 『原節子』y Otowa Nabuko乙羽信子la musa de Sono Sion es la bella Kagurazaka Megumi神楽坂恵』y que es la actriz principal de su película:恋の罪』Guilty of Romance, de 2011. Este filme devela la precariedad de las "familias perfectas" que se sostienen en supuestos amores espirituales o sexuales perfectos, nos muestra los meros cuerpos desarmados, desorganizados, que no pueden comunicarse entre sí. La familia terminan siendo engranajes que se quiebran, generando crisis, hijos sadomasorquistas o idiotizados, madres manipuladoras o maltratadas y padres violadores o pusilánimes.
Películas de obsesiones e identidades
En Guilty of Romance, el director nos trata de mostrar las contradicciones que hay en las vidas perfectas de un matrimonio compuesto por un escritor y su esposa, así como lo bizarro que sostiene a una familia perfecta de un profesor, su mujer y su hija. Las relaciones y sus complejidades es el caldo de cultuvo para cuestionar problemas básicos como la identidad individual y social, así como ciertos sentidos de vida y de existencia. Esta trama une las vidas de Izumi, la perfecta esposa, y de Mitsuko, la perfecta hija, y entre ambas se abren diálogos que argumentan y justifica la perverción, el libertinaje, la desolación, como si Sono Sion mientras escribía el guión, hubiera estado releyendo algunas obras de Sade como La filosofía en el tocador. Las contradicciones internas de los personajes, si bien son un problema para hilar una narración, Sono Sion logra narrar la historia, llevándonos a pensar los descalabros, las agonías detrás de cada acto perfecto, así como enfocar al deseo como fuente de ruptura de la perfección, esta crítica se redimensiona si consideramos la sociedad japonesa como una "maquinaria" de engranajes perfectamente ensamblados y donde todas sus partes deben interactuar con precisión.  
Fotograma de 愛の罪 con una estética sugerente
a la Naranja Mecánica de Kubrick
Sono Sion juega con imágenes bizarras, sádicas, ansiosas, por lo que esta película que vi con Mi Amiga Japonesa, -la única que aceptó a ver y que ella no hubiera visto sola- cerró los ojos en las ocasiones claves de la película ante la imposibilidad de ver ciertas escenas grotesca, y es que Sono Sion nos reta a ver, a sensibilizarnos con imágenes que esconde la sociedad, imágenes de hechos efímeros, violentos, destructores, de muerte, que no se perciben en la cotidianidad de las grandes urbes modernas del país del sol naciente, porque aceptamos su estilo de vida, la seguridad laboral, afectiva y moral como casi eterna; aunque sabemos que en algún momento se caerá como cualquier perfección suprema ante las evidencias de la realidad, de los deseos, del gozo y especialmente de las pervesiones, que es buscar mantener la existencia del objeto amado para evitar la confrontación de su no existencia, pero en estos procesos perversos, al final serán las protagonistas las que se extingan.
Argumentos sobre la perfección, la envidia y la lujuria,
guían las líneas del libreto de Cold Fish 
Así podemos ver en la película『冷たい熱帯魚』Cold Fish, de 2010, una exacerbación por tratar de mostrar lo que nadie ve, pero que existe en realidad. Así esta película como otras de Sono Sion colocan en la introducción la advertencia de: basada en hechos reales, como para indicar al espectador que lo que ve está más cerca de él de lo que puede llegar a pensar. Estas notificaciones, estos juegos con la realidad, nos trata de mostrar una sociedad no ficitica pero que el director presenta como irrealidad, como un lugar lejanos el cual nunca accederemos, no vivimos, pero que nos ronda. Cold Fish, relata la facilidad de trasgredir la dedicada línea entre la realidad y la irrealidad, entre el control y el caos, entre una vida intachable y desprenderse en una orgías de sangre y sexo, es una película límite, sin homeostasis, burlándose del control y de la santidad. 
Una crítica contundente al abuso infantil
y las funciones de la familia.
El cine de Sono Sion es una constante apuesta a ver y criticar la sociedad japonesa, y sus productos culturales con cierta evidencia perversas y por ende cuestionables, pero a su vez justificada desde el ámbito del consumo y el capitalismo. En su obra『奇妙なサーカス』Strange Circus de 2005, el director practica una serie de argumentaciones extremistas, donde el dolor y la tragedia humana transcurren entre los abusos psicológico a las mujeres, a la violación de la inocencia, al desasociego por la venganza, todos estos elementos sintetizados en narraciones esquizofrénicas e imágenes paranóicas. En la película, el padre que ejerce de director de escuela, además de ser una figura respetable en Japón, marca la educación de los jóvenes, el futuro de un país, pero igualmente marca el futuro de su esposa e hija, llevándolas a un círculo disociativo. La película es otra critica a un Japón que ha recibido innumerables advertencias internacionalmente por sus tendencias a desarrollar sensualidades y estéticas eróticas de nínfulas o lolitas para inundar el mercado pornográfico en el país del sushi y sake. 
Simplificar lo femenino por medio
de los fetiches, una labor de la sociedad de consumo
Y es lo femenino, sus fetiches, sus mitos, su idiosincrasia; una voz que emergerá críticamente en su producción titulada 『エクスHair Extensions, de 2007. Un filme donde narran cómo las mujeres son usadas, descuartizadas, vueltas objetos de consumo, de vanidad, y será a través de las cabelleras donde radicará el mal y la belleza de lo femenino, por lo que en la medida en que transcurre el filme, varias historias se entretejen para mostrar los niveles de abusos que soporta una mujer en las diversas época de su vida: niña, soltera, trabajadora, amante, esposa; abusos que las mismas mujeres permiten a los hombres, o dan a sus hijas, por lo menos podemos apreciar una síntesis de estos abusos en el momento de la película donde madre de Mami, Kiyomi, la maltrata por exigencias del amante de turno. La niña mostrará a lo largo de la película las ansiedades, las angustias, las impotencias que rodea su vida, mientras muestra hacia los demás el carácter de ser una niña bien educada. La película también nos relata los abusos de los cuerpos, la destrucción de lo orgánico, y cómo una vez deshumanizada la mujer, ésta busca venganza por medio de los fetiches, a través de los Otaku『オタク』o personas obsesivas en su perversión, y será esta combinación entre lo inorgánico y el Otaku, como Sono Sion creará un mundo de pulsiones siniestras. 
Del suicidio individual al colectivo, o acerca de la manipulación de la masa
Y esta conjunción de elementos, ya estában desde la producción que catapultó a Sono Sion al éxito:『自殺サークル』Suicide Club de 2002. Película de género gore, pero que plantea un juego entre detectives y suicidas que no se resolverá, que no concluíra, que sólo mostrará a la tecnología como medio y a los niños como mensajeros de un plan secreto que nadie logra revelar; la racionalidad de los dectetives, de los espectadores es impotente ante el acto de la muerte, del asesinato colectivo, donde los únicos culpables son los que se suicidan. 
La familia de Noriko. La "familia", primera institución, última muerte.
Lo inconcluso del Suicide Club, sus laberintos permitió al director una segunda parte紀子の食卓』Noriko´s Dinner Table de 2005, que realmente más que una segunda parte, es una línea paralela que indica a la sociedad como un gran teatro donde todo el mundo tiene un papel asignado desde su nacimiento, y son los seres especiales, aquello cuyo papel en la sociedad nunca es develado por no venir de una familia, de un vientre, de un apellido, los que juegan con las tramoyas del teatro, como lo hace la frágil Kumiko o Ueno Station 54, mujer nacida en un locker metálico y no de un vientre materno. 
Kimiko en su mejor actuación, de madre de Noriko
Y hay un aire poético en la filmografía de Sono Sio, y que se vincula con parte de su vida creativa, ya que en los años noventas fundó Tokyo Gagaga que con Happening de pinturas y poesías generaron protestas a finales de los años 90, siendo una forma de rescatar la crítica social que había iniciado en los años 50 el grupo Gutai. Y así la poesía se intercambia entre el dicernimiento de los sentidos de existencias y la realidad insuperable, y bajo esta guía Sono Sion realiza su película『ヒミズ 』Himizu, de 2011, donde dos jóvenes son abusados constantemente por sus familias, y sólo en la poesía hallarán cierta posibilidad de sobrevivir luego de ver y cometer actos de lesa humanidad. No es gratuita la poesía en la obras de Sono Sion, siempre está presente y así algunos de sus personajes son poetas o profesores de literatura o escritores. El filme Himizu comienza recitando La balada de las cosas sin importancia  de François Villon, teniendo como telón de fondo la destrucción en Tohoku por el tsunami de 2011. La película se inicia recitando el poema como un mensaje reiterativo de que lo único que podemos hacer luego de la destrucción es rehacer los pasos con una voz aunque no conozcamos el fondo de todas las causas; y fue el poema de Villon que atrapó la curiosidad de Mi Amiga Japonesa para proponerme ver la película juntos, en un futuro cercano, quizás porque como dice la balada: podemos conocer todo, salvo a nosotros mismos.
俺には分かる 
ミルクの中にいるハエ 
その白と黒は良く分かる 
俺にも分かる 
俺には分かる
どんな人かは着ているもので分かる
そのくらい俺にも分かる
天気が良いか悪いかも分かる
俺には分かる
リンゴの木を見ればリンゴだって分かる
それくらい分かる
働き者か怠け者かも分かる
何だって分かる
自分の事以外なら
要するに何だって分かる
健康な顔と青白い顔の区別も分かる
全てに終わりをもたらす死も分かる
何だって分かる
自分の事以外なら  


Inicio de la película, del poema, de la vida, de la muerte, y de fondo musical un Requien.