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jueves, 4 de julio de 2013

LAS FOTOS DE PLATON (ANTONIOU)


Platon Antoniou y la fotografía escindida
En nuestro apartamento hay tres cámaras fotográficas. Yo poseo una Nikon y una Leica, y Mi Amiga Japonesa una Canon; por supuesto los lentes no son intercambiables pero nuestras miradas sí, y mucha veces los labios. La fotografía fue una de las excusas que usamos tanto Mi Amiga Japonesa como yo para comenzar a salir juntos. Una de nuestras primeras salidas fue ir a tomar fotos de una festividad en Kobe que se realiza por diciembre y luego de un tiempo, hemos recopilado varias fotos de nuestros viajes y aventuras. En nuestro apartamento hay algunos libros de fotografías, y muchas veces vemos fotos por Internet o vamos a museos a ver algunos maestros de este arte, como he comentado en anteriores enlaces. Quizás por eso siempre estoy viendo fotos y me animo a revisar y a veces a comentarlas, pero realmente no tengo tiempo para dedicarme exclusivamente a esta pasión, así que esporádicamente, mientras preparo una clase o corrijo algunos escritos académicos que siempre agotan y fastidian, me entretengo en ver algunas fotos, con la excusa de que hago un descanso. Así mientras preparaba una clase  para realizar practicas de las preguntas: ¿qué opinas?, ¿qué te parece? ¿tú qué piensas? y ejercitar la fluidez y la precisión de términos en español, veía algunas fotos por Internet, unas fotos de Platon (sin acento), pero no eran "fotos" del filósofo griego, de aquel que determinó un pensar monolítico por siglos y que algunos filósofos contemporáneos lo describen como un gran libretista, o como yo creo, un buen dramaturgo que siempre apuntaba hacia arriba. Nuestro Platón filósofo redujo la acción y sus personajes para transformar la tragedia en un stand up comedy donde se habla de una tesis simple: hay un Topus Uranus, un lugar donde están las formas perfectas y por supuesto sólo un grupo selecto de inteligentes personas pueden concebir, y entre ellas él y su principal comediante: Sócrates, quien siempre asumió el papel de bueno y los otros de malo, y por supuesto el triunfo del bien sobre el mal y de la inteligencia sobre la imbecilidad eran seguras, porque los adversarios, sofistas casi siempre, estaban muy por debajo de su medida "teóricas", por lo que Sócrates se imponía sin dificultad. Obviamente no pensaba darles fotos de los distintos retratos y dibujos que se han realizado o idealizado sobre el Platón filósofo, ya que seguramente mis estudiantes opinarían que era una persona inteligente porque tenía barba; no, pensé darles las fotos que veía en ese momento: las fotos de Platon Antoniou, un británico de origen griego que también hizo un libro que tituló: Platon´s Republic, y que a diferencia de su antecesor griego del siglo V, no expulsó a los artistas de la ciudad sino los retratos convirtiéndolos en ídolos. Veo los trabajos de Platon, fotos en gran formato donde el rostro es el principal protagonista, rostros con pequeñas distorsiones derivadas quizás por haber utilizado un lente inferior a 80mm para cámaras de gran formato. No puedo saber el lente o el sistema de lentes que usa, pero en la foto donde Platon fotografía a Tony Blair, observo que usa una Hasselblad.
Platon: ¿viendo el Topus Uranus posmoderno?
Platon hace retratos de artistas, políticos, y quizás por el mero hecho de haber fotografiado figuras de poder y a sus acólitos, sus fotos poseen unos rizos de curiosidad extra que derivan del morbo por hallar algún detalles el cual aún no nos hemos percatado de las figuras fotografiadas, para permitir así abrir un abanico de interpretaciones. El último libro de Platon Antoniou: Power Platon es una recopilación de retratos realizados a más de ochenta presidentes o mandatarios del mundo, es decir, Platon ha retratado a personas reconocidas y estas fotos nos permiten juzgar o vislumbrar asociaciones entre el rostros y el poder; pero, si no se conocieran las relaciones de estos rostros con el poder, ¿qué opinarían, qué pensarían de estas personas? Así que realicé un experimento en mi clase de español. Seguramente en México, Venezuela o Argentina, quizás cualquier estudiante universitario reconozca mucho de los rostros fotografiados en los libros de Platon, pero ¿reconocerían el rostro del primer ministro japonés, Abe Shinzō o del presidente de Taiwan, Man Ying-jeou o de la presidenta de Corea, Park Geun-hye? o ¿sabrían diferenciar en una foto con varios asiáticos a Faye Wong, quizás las cantantes más famosas de China o Sirikit Rajini la reina de Tailandia?
Un foto donde el 80% de mis alumnos
pudieron reconocerlo... curiosamente yo no
Pienso en  algunos estudiantes que tuve en Venezuela, seguramente al ver las fotos de estos líderes asiáticos dirían que son empleados de restaurantes chinos o trabajan en supermercados; así que pensé ¿qué podrían observar mis alumnos japoneses al ver rostros que quizás no conozcan, pero que en el mundo Occidental son famosos? Comencé el experimento y a diferencia de lo que pensaba, los rostros que mejor reconocieron mis estudiantes fueron los del presidente ruso Vladímir Putin y curiosamente el rostro de Mark Zuckerberg, al quien yo no reconocí en una primera mirada y tuve que leer la leyenda que lo identificaba para saber quién era. Es algo lógico que reconocieran a Putin, ya que Japón hace fronteras con Rusia y muchas veces aparece en los canales de noticias, pero ¿Zuckerberg?, pues si, se ha vuelto un ídolo para los jóvenes japoneses veinteañeros, algunos de ellos sueñas con lograr sus éxitos en tecnología y especialmente obtener su riqueza monetaria, ahora bien, otros rostros generaron más problemas. Les coloqué fotos de artistas no tan conocidos para ellos como: Prince, Christopher Walken, Samuel L. Jackson, Al Pacino, Spike Lee y políticos que no aparecieran seguidamente en los noticieros japoneses, así que coloqué a Mahmud Ahmadineyad, Silvio Berlusconi, y Hugo Chávez y por supuesto, algunos resultados fueron jocosos, otros esperados y muchos insospechados, ya que apenas un 10% de mis estudiantes japoneses pudieron reconocer a uno o dos de estos personajes que viven en alguna de las repúblicas de Platón.
Christopher Walken: Convicto. 
De Putin y Zuckerberg al ser reconocidos por los estudiantes, realmente no opinaron sino que los describieron, y eso era lo que quería evitar, así que cuando vieron sus fotos lo que redactaron fueron sus facetas, por ejemplo: presidente de Rusia o fundado de Facebook, en cuanto a los demás como Price pensaron que era homosexual o irreverente, porque en la foto de Platon, mis alumnos observaron un maquillaje particular en los párpados, lo que les indicó que podía ser un homosexual y/o un modista (a veces lo mismo), pero seguramente una persona relacionada con lo fashion; y puede ser que acertaron cierta carácterística de Prince, pero nadie dijo que era un cantante o actor. Así como tampoco pensaron que Christopher Walken ha realizado una cantidad impresionante de películas. Al ver su foto mis alumnos vieron a alguien relacionado con la mafia, pero dos alumnas trataran de explicarme que poseía un rostro muy raro, ya que tenía ojos de hombre, pero labios de mujer (?) por lo que pensaban que Walken era una mujer operada o viceversa. Otros alumnos dijeron que fue un ladrón pero que ahora es una persona honrada. Otra foto que me generó risa fue cuando mostré  la foto de Spike Lee. Muchos alumnos y especialmente unas alumnas lo vieron "sucio" (?) quizás porque  les dio la impresión de estar ¿desarreglado? Otros pensaron que era un músico y poseía mucho dinero, otros opinaron que era un mala persona porque tenía la mirada triste, y dos alumnos me comentaron que podía ser un abogado, al preguntar el porqué pensaban eso, sencillamente me dijeron: "usa gafas" (?), por lo tanto yo he sido un abogado desde los veinte años cuando comencé a usar lentes☺
Spike Lee: entre ser un músico de Rap o un abogado
Pues sí, Walken y Lee vienen de la prisión, pero una de las opiniones más curiosa fue al mostrar la foto del actor estadounidense Samuel L Jackson. Unas estudiantes opinaron que era un bailarín y que en su infancia fue pobre, les pregunté por qué tenían tan curiosa hipótesis de que fue pobre y ahora era un bailarín de éxito, la respuesta fue: "usa un reloj muy caro" (?). Pero al mismo tiempo un alumno de la misma clase me dijo que se parecía a Krilin, uno de los protagonistas de la serie Dragon Ball Z ☺. Supongo que esta opinión sería impensable fuera de un mente fanática a las mangas; así, Samuel L. Jackson pasó de hacer películas de acción en Hollywood a ser un protagonista de una serié de Manga japonesa. Pero lo más desconcertante y quizás muestra que aún soy muy crédulo, es que yo pensé que reconocerían a Al Pacino, pues no, el actor pasó a ser una persona común y corriente, eso sí, con unos ojos brillantes e interesantes como apuntaron dos estudiante, mientras que otra dijo que posiblemente era argentino y poseía una personalidad muy fuerte y seguramente era director de una escuela. Pregunté por qué opinaba que poseían fuerte personalidad y por lo tanto fuera un director de escuela, y ellas me dijo: "porque tiene una cabellera muy parecida a la de un león. !Se parece a Mufasa!" ¿Mufasa?, !sí!, acierta a decir ella, al Rey León de los estudios Disney. Pues bien, tengo ahora a Al Pacino como director de escuela en lugar de ser el policía Serpico, y quizás en su tiempo libre trabajará como doble de Mufasa en algún parque de diversiones, mientras a Samuel L. Jackson, es el hermano perdido de Krilim. !Algo en mi imaginación no va en armonía con la imaginación de mis alumnos! ☺
El hermano mayor de Krilin
De los políticos, algunos los conocían por sus nombres como Berlusconi y Chávez, pero no podían reconocerlos en fotos porque no los han visto, así que cuando vieron a Berlusconi comentaron que podía ser una buena persona aunque en sus ojos veían a un niño travieso, por lo que pensaron que podía ser un comediante (y creo que acertaron, la política italiana está llena de comediantes, sino pregúntele a Beppe Grillo), otra alumna comentó que quizás sea terco y severo con los niños y que le gusta los dulces, pregunto por qué, "porque sonríe como un niño que acaba de hacer una travesura". Ahmadineyad y Chávez desconcertaron más a mis alumnos. Al primero no lo podían ubicar en sus memorias, aunque uno de ellos se atrevió a decir que podía ser del Medio Oriente, quizás su inconsciente lo traicionó, pero no sabía quién era o qué hacia, algunos se aventuraron a decir que era un fugitivo, que estuvo en prisión y se escapó, lo que mostraba que era una persona muy inteligente. Otro estudiante comentó que seguramente era una persona pobre, ¿por qué? volví a preguntar y me respondió: "tiene barba". !Vaya!, es decir que desde que vivo en Japón soy rico porque me quité la barba, !quién me lo diría! y seguramente Platón también se vería pobre entre los alumnos japoneses y no sabio como supuse en un primer momento, !qué desajuste! Por supuesto yo estaba ansioso por saber sus opiniones sobre Chávez a partir de la foto que le realizó Platon. Muchos de los estudiantes de los cursos básicos de cultura de América Latina habían oído hablar de Chávez, pero no lo podían reconocerlo en una foto. Así que leí con cuidado sus opiniones. Una alumna comentó que su rostro le transmitía miedo, porque parecía que tuviera ganas de pegar o matar a alguien, no pregunté el porqué de su hipótesis; otro alumno me dijo que seguramente era un actor mexicano, quizás un cantante, tampoco pregunté el porqué de su hipótesis, ¿inconsciente colectivo?, ¿la venganza de Jung? Otra alumna me dijo que quizás es un político porque tenía los ojos pequeños y seguro que es de un país de América, ya que tiene la cara mestiza y es bastante sensual (?) ¿Por qué? pregunté ya que obviamente quería saber como mi alumna llegó a entrever la sensualidad de Chávez y respondió: "es sensual porque sus labios son muy gruesos" ☺
Yo tengo los ojos pequeño y labios gruesos, ¿seré un político de América y un buen amante? ☺ Otros alumnos me dijeron que era una persona amable, quizás un policía (aquí en Japón la policía mayoritariamente son amables con las personas), y sí, en la foto Chávez parece un policía. Luego de estos ejercicios de imaginación y asociación, me di cuenta que algunos alumnos fijaban sus miradas del medio de la fotos hacia abajo, para detallar los labios o el rictus del fotografiado, y otros alumnos buscaban de la mitad de la foto hacia arriba, enfocándose en los ojos, quizás por eso en algunos casos parecían asesino por la mirada, pero un noble padres de familia y buen amante por su sonrisa y labios, y pienso que aquí está parte del éxito de la apuesta estética de las fotos de Platon: escindir las apreciaciones, jugar con la imposibilidad de abarcar de una sola mirada el rostro por las dimensiones en que se presentan las fotos, y comenzamos a analizarlo según nos sintamos con respecto al retratado, o según lo que estemos buscando: miradas aprobatorias o muecas que delaten mentiras o travesuras. Nuestros ojos buscan sintetizar de una mirada, la mayor cantidad de información posible en un rostro, pero Platon nos niega esta posibilidad, como nos negó  un pensamiento plural derivado de nuestros sentidos el otro Platón, el griego, con acento en la ó, ya que escindió el mundo en uno perfecto y éste donde pasamos nuestra vida consciente que por definición es imperfecto, es decir: Platón, Platon, Πλάτων o ˈpleɪtoʊ, es sinónimo de escisión, de división, de ruptura. Esta conclusión de una estética escindida fue lo que le expliqué a Mi Amiga Japonesa cuando veíamos las fotos de Platon y le hablaba de los comentarios de mis alumnos, a veces con una sonrisa cómplice, a veces con una mirada tierna. Si desean ver mas fotos de Platon y buscar sus escisiones y propuestas pueden acceder a su Web por el siguiente enlace

domingo, 13 de enero de 2013

MI AMIGA JAPONESA Y LA FOTOGRAFÍA NIPONA

La homogeneidad y las líneas, marcas estética del
 fotógrafo japonés Kimura Ihei.
Mi Amiga Japonesa pasó este período decembrino con su familia comiendo "nabe" , visitando viejos amigos y comprando alguna cartera o botas de cuero; yo lo pasé limpiando y botando cosas, cocinando sano con algo de vino y leyendo algunas novelas de Ogawa Yoko que exigían mi entrega. Además de salir algunas tarde por Kyoto para ver a las personas celebrando una Navidad y un Feliz Año algo estándar y con muchos clisé. Pero algo que me gusta es perderme por calles, tratar de hallar lo improbable entre lo cotidiano, y así, cruzando una calle cerca de Teramachi, había un edificio donde se presentaba una exposición fotográfica, y algo que no puedo evitar es ver exposiciones, especialmente de fotos, quizás por mis obsesiones vouyeristas. Era una muestra fotográfica de los principales fotógrafos japoneses del siglo XX, así esa tarde descubrí a cuatro artistas que marcaron con sus fotos una estética durante varias décadas. 
Calles, cotidianidad, líneas, personas yendo y viniendo,
elementos principales en las obras de Kimura Ihei
El primero es『木村伊兵衛』Kimura Ihei (1901 - 1974), un fotógrafo que con una Leica hizo varios trabajos donde muestra un Japón de calles y laberintos. Kimura buscó crear diversos puntos de fuga y planos de individuos y cosas para hacer una dinámica sugestivas. Podemos ver algunas fotos, como la que está sobre este escrito, donde algunas jóvenes en una calle cualquiera de Japón parecieran estar moviéndose, pero a la vez muestran una estática inusual. En las fotos de Kimura las líneas y sus juegos son las que crearon su estilo particular. 
Juegos geométrico, juegos de líneas de Kimura Ihei
Siempre podemos apreciar las líneas, a veces subrepticias, a veces evidente, y así entre diversos trabajos que hizo a lo largo de su vida, Kimura Ihei, marcó una estética urbana en la formación de los nuevos fotógrafos japoneses. 
No sólo las líneas y las calles motiva a Kimura, también la mujer
Kimura Ihei no sólo fue un fotógrafo de "calle", de alinear las composiciones con líneas para lograr uno de los retos de la fotografía como es su tridimensionalidad, sino que se interesó por la belleza femenina, por los rasgos de beldad que posee estas mujeres de particularidad mirada y sonrisa.
Una geisha, un mito, y a veces una realidad que fotografió Kimura
Así vemos dos fotos donde el arte de captar la belleza se expresa, por un lado la sobriedad, la sutileza, la mirada de la geisha, con sus adornos en su cabellera que busca armonizar con la naturaleza, mirada que oculta y devela un erotismo no fácil de captar, así como las constitución de un maquillaje que imita la porcelana para emular a una luna en una noche clara, símbolo de belleza e intimidad que se puede percibir en su foto de la geisha.
Foto de una "exótica" nipona de Kimura
Pero quizás la foto más famosa de un rostro femenino de Kimura sea la representa a una mujer, con una yukata『浴衣・ゆかた』en un tentativo matsuri『祭り・まつり』y llevando un sombrero trenzado con paja o kasa『笠・かさ』pero poseedora de unos ojos claros, algo inusual en el Japón de mediados del siglo XX, presentando así un contraste profundo, propio de las bellezas "exóticas". Y es que la fotografía a diferencia de otras artes, posee siempre su propia interpretación en su constante mostrar y referir. Otro contemporáneo de esta estética "callejera" que comienza a establecerse durante el siglo XX será『土門 拳』Domon Ken (1909 - 1990). Un fotógrafo cuyos temas "callejeros" se centraron en los niños como realidad, como posibilidad. Las imágenes de niños fueron ampliamente representadas después de las guerras.
Los niños son siempre posibilidades de vida, de esperanzas, de continuidad
 y es lo que muchos fotógrafos de posguerra buscaron
Fotógrafos como Robert Doisneau, nos mostraron los niños de la Francia de posguerra, así  Domon también nos muestra los niños del Japón de posguerra, captando su juegos, gestos,   sueños; confluyendo todo lo anterior en fotos donde la inocencia que perdemos en la guerra, renace con perplejidad, con fuerza, con historias para construir un mañana siempre incierto. 
La curiosidad es la verdadera herencia de los niños.
Son la curiosidad, lo lúdico, las miradas de interrogación, las expectativas, lo que crea un "aura" en las fotos sobre infantes de Domon, que a diferencia de las que se pueden producir en estudios, como las que realiza Anna Geddes, presentan cosas que ya no son, cosas que ya han sido, cosas que pasaron desapercibidas, en cambio en las fotos de estudios siempre percibo que me quieren decir las cosas como son, evitando las interpretaciones, los desafíos, las reflexiones. 
Esta foto me muestra un juego que ya no veo en el Japón en que vivo
Las fotos de "calle" nos muestra el momentos real, es el instante que nunca se repetirá y que pasa normalmente desapercibido. Son las imágenes donde aparecen la gente sin poses, son los momentos donde no pensamos sobre la eternidad, egos o trascendencias, mostrando para mi gusto, el verdadero arte fotográfico. Quizás esos fotógrafos que salían con una cámara por las calles, como Cartier-Bresson o Elliott Erwitt, sabían intuitivamente este poder de la imagen inmediata y efímera, y aunque se les adjudiquen las pegatinas de fotoreportaje, para mí ellos buscaban mostrar las cosas que han sido, lo que pasó, permitiéndonos crear miradas, pensamientos, narraciones abundantes; pero que en la medida en que entramos en el siglo XXI, esta intuición parece que se está perdiendo cada día, por ciertas estéticas narcisistas y por los medios de publicidad que proponen a un sujeto estándar sobre los momentos y las dimensiones humanas.
Narrar es el arte que se ubica detrás de la foto
Así me pregunto: ¿qué veían los niños de la fotografía que tenemos a la derecha? Sea lo que sea que veían, definitivamente recreaba aquel mundo desolado de posguerra. De alguna manera otro fotógrafo "callejero" de esa época, fue『濱谷 浩』Hamaya Hiroshi (1915 - 1999), quien también anduvo por el Japón de calles destruidas, pobreza, y sueños rotos. Hamaya podría ser un fotógrafo que buscó captar las metamorfosis del Japón en que vivió. Hamaya se concentró en esos pequeños procesos que siempre pasan desapercibidos por ser ordinarios y a veces vulgar, tratando de precisar en qué se transformará su Japón, y para ello, nos mostrará las historias diarias y "aburridas" de Japón.
El trabajo: sentido, mito y realidad en Japón, presentado por Hamaya 
Hamada a diferencia de Kimura y Domon, presenta los mitos que han marcado la cotidianidad nipona como son: el trabajo, la masa, la unidad, los aislamientos, la lucha del día a día, como quizás nos  muestra las fotos de Sebastiao Salgado. Encontramos en Hamaya una amplia gama en estos tópicos de los mitos "grupales" nipones, mostrándonos inequívocamente que el lenguaje de la fotografía es un lenguaje de enigmas a contar. 
Onsen『温泉』 Masa『群集』, dos elementos que se mantienen en Japón
Para mí, la fotografía posee un enigma que siempre se nos presenta en la mirada. Miramos algo que no existe, que ya sucedió, y apenas a veces, tenemos algunas referencias o ciertas epifanías. Nos ven, vemos, hallamos individuos que no conocemos, innumerables contornos que no sabemos, resistencias interpretativas que nos señala lo fútil o lo inconcebible de la vida. La fotografía guarda un secreto, siempre es algo inacabado, como un grito, como un lema, como una lucha sin resultados. 
¿Qué gritan, a quiénes gritan, por qué gritan? Enigmas que siempre rodean
a las fotos. Saberes incompletos, interpretaciones verdaderas innecesarias,
la fotografía nos presenta enigma y de ahí parte de su placer estético
Otra de las cosas que me gusta de la fotografía y mi amor por este "hobby", es que siempre la fotografía es algo contingente y no necesario, como metáfora de la vida misma, y como toda contingencia, esta nos permite un saber marginal sobre las cosas que apreciamos en el encuentro con lo contingente. Así las fotos japonesas siempre son atractivas para los occidentales porque les permiten acrecentar esos pequeños placeres  de los saberes marginales. 
Una foto de Hamaya para aumentar nuestros saberes marginales,
subjetivismos, vouyerismos, masa, enigmas
El último fotógrafo que marcó una estética durante el siglo XX, fue『東松 照明』Tomatsu Shomei (1930 - 2012). Sus fotos abrieron una estética que viene derivada de los trabajos de sus senpai 『先輩』, de sus maestros, como fueron Kimura, Domon y Hamaya. Así el joven kohai『後輩』o discípulo Tomatsu, logró integrar estas herencias, produciendo con su cámara, fotos más agresivas y agradecidas.
Tomatsu implica una estética del vacío, un elemento
fundamental en la cultura japonesa 
Podemos ver parte de su trabajo como búsqueda estética hacia la abstracción, hacia la revisión de ciertos códigos para exigir percepciones diversas, así como otras miradas y sentir. Pensamos que las fotos de Tomatsu intenta recrear el concepto de vacío con las imágenes, concepto que es fundamental para la estética japonesa y que no funda ningún nihilismo clásico. Así, además de los elementos como las calles y los niños, Tomatsu marca el vacío, o elementos creativos que logra integrar distorsiones en la imagen, como la foto donde una niña soplando un globo, en ella observamos cómo introduce un vacío, una ruptura, una irregularidad, un detalle, un punctum como lo determinará Roland Barthes en su inigualable libro. 
Calles, niños, vacíos, elementos de la temáticas de Tomatsu
A diferencia de sus sempai, Tomatsu introduce una estética acerca de lo femenino que se aleja de las presentadas por sus maestros. Tomatsu explora el cuerpo, quizás con la lente similar del mexicano Manuel Álvarez Bravo. Las estéticas previas presentaban escasos desnudos o masificaciones. A continuación podemos ver tres fotos y compararlas con un barrido de mirada, y detallar algunas de las transformaciones de la imagen de lo femenino en el Japón del siglo XX.
Foto de Domon por las "calles masculinas"
de  Tokyo de los años 50
Observamos la foto de una mujer elegantemente vestida sobre una calzada en reparación, los contrastes siempre aumentan la riqueza narrativa de una foto, además de explotar la experiencia estética dentro de ciertos exotismos. Esta foto de Domon nos puede sugerir esos momentos en donde lo femenino se puede expresar dentro de las composiciones más rústicas y agrestes como puede ser la construcción de obra y que siempre nos han enseñado a asociarla con lo masculino. Observamos ahora una foto de "desnudos" de Hamaya. Detallamos la masificación, los cuerpos y cómo se pierden, se ocultan, se trastocan.
Foto de mujeres masificada por Hamaya
Así la foto de Hamaya en el onsen, lleno de cuerpos femeninos desnudos pero masificados, nos muestra una característica de la masa y es su asexualidad. En las masas no hay erotismo, son imágenes que no revelan las fantasías amatorias, no podemos amarnos como masa ni en las masas, siempre como individuos, frente a un Otro, aunque la masa puede amar a una persona, a un líder, de ahí ciertas patologías que nacen con artistas, deportistas y políticos. Cuando en ciertos países se censuran las fotos de Spencer Tunick, criticándolas de "pornográficas" o de "eróticas"; estas categorías para mi gusto lo que muestran son una profunda ignorancia del hecho fotográfico. Tunick nos relata un hacer del espectáculo, quizás como lo que hace Hamaya: lugares masificados, escenarios saturados, pérdida de la identidad, de cuerpos que sólo muestran una uniformidad para que la vista se pierda en un anonimato no peligroso para el quien ve.
Una estética del sujeto nacerá con lo modernidad japonesa
y en las fotos de Tomatsu Shomei
Pero cuando vemos las fotos sobre las mujeres de Tomatsu, comenzamos no la busqueda de lo femenino, o de la masificación, sino la narración de ciertas individualidades de lo femenino. Así tenemos esta foto de Tomatsu de una mujer desnuda, sin gesto, alejada de todo, simple, mostrando facetas de algún erotismo agotado o ajeno. La mujer de la fotografía de Tomatsu nos muestra opciones interpretativas no terminadas, pero también nos muestra un Japón que busca salir de ciertos anonimatos y masificaciones para representarse como subjetividad, como individuo, como unicidad. Los niños y las mujeres en los cambios del Japón del siglo XX, quizás fueron los temas más recurrentes por estos cuatro grandes artistas, y seguramente a veces yo también, en mi condición de amante de la fotografía, me entretengo tomando fotos a niños y a mujeres, claro, a veces fotografío a Mi Amiga Japonesa, y curiosamente ella me sonríe, me mira con su particular erotismo a mi cámara mientras yo trato de captarlo, lentamente, hasta completar fotos que siempre me indicarán algo que ya nos ocurrió, de algo que fue y quizás en algún momento me exijan algunas interpretaciones o emociones que compilé con esas imágenes, con algunas fotos y que me hacen ser lo que soy, y a veces a ella.