miércoles, 17 de septiembre de 2014

EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ - DOMINGO DE CINE (5)

Película : EL ABUELO QUE SALTÓ POR LA VENTANA Y SE LARGÓ (2013)
País : SUECIA
Título original:HUNDRAÅRINGEN SOM KLEV UT GENOM FÖNSTRET OCH FÖRSVANN
Director : Felix Herngren
Actores : Robert Gustafsson, Iwar Wiklander, David Wiberg, Alan Ford.
Sinopsis : La historia basada en el best sellers de Jonas Jonassson, nos narra las aventuras de Allan Karlsson, un hombre que va a cumplir 100 años y decide escapar del geriátrico donde fue encerrado por sus actitudes peligrosas, específicamente por volar por los aires a un zorro con una explosión. Al escapar de la residencia de ancianos por la ventana encaminándose sin seguridad de qué hacer hacia la estación de buses y por circunstancias absurdas, obtiene una maleta llena de dinero que pertenece a la mafia y a partir de estos acontecimientos comienza otra aventura que se unirá a las ciento que tendrá que contar Allan sobre su vida a cada una de las personas que le ayudan en su escapatoria. Hay incontables flirteos con la historia del siglo XX por medio de Flashbacks. Hallamos escenas donde encontramos a Allan en reuniones con: Harry Truman, Winston Churchill, Stalin, Robert Oppenheimer o realizando acciones arriesgadas como "salvarle" la vida a Francisco Franco, todos estos juegos de ficciones acompañados con una imaginación de posibilidades e historias circunstanciales. También la película muestra a Allan en un Gulag, en los lugares más insospechados del mundo y con los personajes más extraños debido a su trabajo como doble espía, paralelamente el filme desarrolla las distintas facetas de la obsesión de Karlsson: hacer explotar cosas. La película es una comedia pícara, donde hay cientos de elementos disparatados y circunstanciales que proyectan a la película a encuentros absurdos e inverosímiles, y en ese discurrir de imágenes seguimos la historia del protagonista con capacidades intelectuales limitadas desenvolviéndose con éxito en los engranajes del poder a lo largo de la historia universal; por lo que es inevitable asociarla con Forrest Gump, pero algo escandinavo quizás... ¿más frío?


Pensar la película : ¿Qué tiene en común Forrest Gump con Allan Karlsson? Ambas películas han cautivado al público; Forrest Gump ganó un Oscar y el libro de Jonas Jonasson ha roto todas las ventas en Suecia y es una de las obras con mayor ventas en Europa en los últimos años y ya ha sido traducida al japonés: 窓から逃げた100歳老人. Pienso que estos personajes han cautivado al público porque logran materializar a un sabio taoísta que tanto nos cuesta imaginar cuando leemos la obra principal del taoísmo: Tao Te King, atribuído a Lao Tse. De esta obra cientos de personas sacan aforismos como: "las grandes cosas del mundo solo pueden realizarse prestando atención a sus comienzos pequeños", y con su lógica evidente son luego usados como comodines intelectuales que le permiten a algunos individuos, quienes le encantan coleccionar aforismos, tener un momento de reflexión o en el más banal de los casos: tuitearlo, como si los aforismos fueran de su autoría o de sus investigaciones espirituales: o algunos osados de trivialidad cuelgan los aforismos en Facebook y así pescar aprobaciones; en otras palabras, con el libro fundamental del taoísmo miles de personas hacen píldoras de sabiduría pero: ¿sí tomamos todo el libro y nos imaginamos un sabio tal y cual lo describe Lao Tse cómo sería?, pues ya las perspectivas aparecen con otros colores. Del Tao Te King podemos obtener varias piezas que nos ayudará a construir a su sabio como: "el sabio difunde sus enseñanza sin actuar, sin hablar, hace su trabajo sin acumular nada por él, cumple la tarea sin vanagloriase y por ello nadie le puede quitar sus logros". Observamos en esta frase una hermosa construcción de una persona, pero sumamente difícil de imaginarla en un mundo de: competencias, jactancias, egos, conflictos vagos y mares de emociones bordeadas de resentimientos; así para poder visualizar a un sabio que se caracterice por su inacción y retiro no nos es fácil o por lo menos nadie vinculado a los medios audiovisuales, deportivos, artísticos o desenvolviéndose en la política, posee estas características. También el libro de Lao Tse nos enseña que es en la práctica de no ser, de estar vacío, lo que permite la armonía y para tal fin didáctico Lao Tse nos presenta la metáfora de la vasija. La vasija nos enseña que es, por su espacio vacío, ya que éste permite su uso, por lo que si bien los aspectos tangibles son apreciados y deseados, no tienen ventajas, son los intangibles de donde provienen lo útil. Pero, ¿cómo se desenvuelve un sabio en el vacío? ¿cómo nos podemos imaginar alguien no siendo en una sociedad mundializada que nos muestra constantemente lo negativo de estar vacío, y que no ser es sinónimo de fracaso o insignificancia? Esta sociedad mundializada ejercerá todas sus fuerzas publicitarias en enseñarnos a llenarnos con necedades pero mayoritariamente con cosas sin referencias claras, a la vez que nos comentan constantemente que un objetivo de la vida es llegar a ser, cualquier celebridad a envidiar, aunque termines siendo un dictador en un país latinoamericano o una analista de la vida de las Kardashian. El sabio debe ser útil, pero sin presencia ¿cómo imaginarnos una persona así? El Tao Te King también nos comenta que: buscar la paz es conocer el destino, conocer el destino es ser completo, ser completo es tener visión, con la visión todo se puede comprender y abarcar y, si uno puede comprender y abarcar, se podrá hacer justicia, como el rey, que es como el cielo y, el cielo es en realidad el Tao; así que ser con el Tao es ser eterno. Esta serie de proposiciones, de piezas de rompecabezas, nos es difícil armar para concebir la imagen de una persona. La gente que conocemos en su mayoría no buscan paz, en su defecto el dinero, la fama o la estima; no saben su destino por lo que leen, invierten y gastan parte de su tiempo en adivinos y simonías; no comprenden ni abarcan las cosas porque no tienen tiempo para pensarlas y por supuesto, no son justo como el cielo aunque la mayoría se crean eternos; sí esta son las bases de las personas en plena efervescencia del siglo XXI cómo imaginarnos una figura tan opuesta a nuestra realidad. Pues creo que en este puntos es donde los personajes: Allan y Forrest se presentan y nos dan la mano. Ambos parecieran representar al sabio taoísta. Ambos saben que deben escoger el momento oportuno, sin luchas contra los otros, sin deseos desmedidos, casi sin esperanzas, así quedan libre de reproches. Ambos saben salir de las desgracias con elegancia porque Lao Tse nos hablas de que las caídas en la vida deben ser vistas como agradables sorpresas ya que nos permiten remontarlas, con humildad, nuestro destino. Ambos saben que estar en plenitud es saber detenerse a tiempo, saber que al terminar de actuar hay que retirarse, saben cómo no aspirar a más y esos comportamientos son sustentados en una curiosa paradoja: tanto Forrest como Allan son presentados en sus películas como "tontos", creándonos sentimientos confusos entre el ser y el actuar y opiniones cándidas de sus acciones. Sí estos personajes poseen las características del sabio taoísta, son presentados en nuestra época como individuos dotados de una inteligencia escasa, de habilidades simples, de sentimientos ramplones, entonces ¿qué diferencia a un sabio taoísta de un tonto común? ¿qué elementos de imbecilidad, desde una perspectiva moderna, diferencia a estos sabios taoísta de los tontos comunes? Los tontos comunes son para nuestro criterios aquellos que hallamos en películas como: Dos tontos muy tontos, o en su título original: Dumb and Dumber de 1994 con Jim Carrey y Jeff Daniels como protagonistas, (por cierto, este año se estrena una segunda parte). En esta película nos presentan a unos personajes muy tontos (el énfasis incluso está en el título de la película en español) enseñándonos su escasa inteligencia, habilidades simples y sentimientos ramplones; ¿los mismo elementos de Forrest y Allan? Estos tontos comunes los reconocemos en su accionar ridículo, absurdo y desacertado; ¿situaciones parecidas que viven Forrest y Allan? El desenvolverse entre lo ridículo, lo absurdo y lo desacertado nos produce risa, por lo que en las películas donde aparece los tontos comunes y los sabios taoístas son consideradas generalmente como comedias; pues, ¿dónde está la diferencia esencial? Creemos que el sabio taoísta sólo tiene sentido en su no accionar frente a los marcos del poder, ironizándolos, además de proyectarse con éxito en los ejes de la historia (también los héroes y los villanos como bien precisó Jorge Luis Borges en Historia universal de la infamia), vinculando así su particularidad dentro de conglomerados objetivos, mellando lo obvio y las creencias; mientras que el tonto común no entra en el marco de la historia y no sale airoso en su enfrentamiento al poder, aunque a veces puede mostrar alguna falla del sistema. Es posible que esta inundación de subjetividad del tonto común haga que muchas personas se fastidien de sus actuaciones, lo vean demasiado triviales, mientras el sabio taoísta, con elementos propios de un tonto, atrapa al público porque genera un placer que deriva de los encuentros entre el poder y el desarmado, entre el peso de la historia y el débil, entre la astucia de la razón y las tautologías de la inacción. Estos encuentros que son paradójicos y que son colocados a lo largo de la historia "paradójica" del siglo XX en la películas Forrest Gump y El abuelo que saltó por la ventana y se largó, minan nuestros egos y creencias en cada uno de estos enfrentamientos como cuando vemos Forrest hablar, vestido de militar, delante del obelisco de Washington frente a una multitudinaria manifestación que vocifera contra la guerra, o cuando juega tenis de mesa frente a Mao Zedong y éste admira la habilidad de nortemericano permitiendo un acuerdo comercial con Nixon; también nos sentimos minados cuando Allan pide una bebida a Stalin y en la escena posterior, observamos cómo lo hace bailar ebrio, o cuando aconseja a Oppeheime para solucionar un problema técnico sobre la bomba atómica que ningún ingeniero había concebido. Ambos hacen su acción en la historia, ambos se retiran del poder, ¿ambos siguen el camino del Tao?

Trailer que se presenta en Japón 

lunes, 8 de septiembre de 2014

NISHIDA KITARO, EL CAMINO DEL FILÓSOFO Y LA NADA TOPOLÓGICA.

Nishida Kitaro
Una amiga de Mi Amiga Japonesa de origen holandés que habla siete idiomas me preguntó por qué estudié filosofía. Respondí lo de siempre: para aprender a pensar ya que en algún momento de mi vida supe que pensaba muy mal. Ella se ríe y me preguntó: ¿ahora piensas bien? Respondo: no lo sé. Me empieza a preguntar sobre filosofía, pero no hay nada más caótico que dialogar sobre filosofía con una lega políglota, donde sus conceptos y conocimiento de la historia del pensamiento se han alojado en su memoria de forma desordenada. Todo al final se transforma en opiniones y creencias que se escudan en verdades medianeras. Luego le digo que cuando vine a vivir a Japón, para aumentar tercamente las estadísticas de la migración de Venezuela y para recorrer lugares exóticos en el país del Sol Naciente, había un espacio en Kioto que me obligué a ir porque me llamaba mucho la atención; poseía el rimbombante nombre: El camino del filósofo. Al llegar a Japón busqué información sobre él hallando decenas páginas en la Web como esta. Un día me armé con mi cámara fotográfica, coloqué cinco mil yenes en la cartera y me fui a pasear. Luego de seis años viviendo en Japón vuelvo a pasear por este camino y lo que en principio me pareció un paseo cualquiera, ahora ha abierto una inquietud filosófica profunda; le comento a la amiga holandesa. En estos años he realizado diversas investigaciones sobre el hombre que por sus pensamientos y costumbres de caminar bautizaron a su recorrido que hacía bordeando una montaña el nombre: El camino del filósofo: Nishida Kitaro「西田 幾多郎」quien en su ir y venir de sus clases se refugiaba en un remanso de paz que en la actualidad, se ha vuelto una atracción turística lleno de cafeterías y con una tienda de ventas de artículos donde sólo aparecen gatos. He preguntado varias veces, a diversas personas académica o con trabajos corrientes, si conocen algo de la vida y obra de Nishida, siempre me dicen que no saben realmente quién fue Nishida Kitaro o qué escribió. ¿Un filósofo verdad? terminó expresando la amiga de Mi Amiga Japonesa que tiene diez años viviendo en Kioto como traductora, y de todas aquellas personas a las que le he preguntado, terminan con una sonrisa que pareciera apaciguar culpas.
El inicio de algo que no tiene principio
Estudiar filosofía también es estudiar las personas, sus vidas, sus obras, sus tormentos y alegrías y no contentarnos con frases alegres y productivas. Es cierto que no enseño filosofía en Japón ni estoy rodeado de profesores de filosofía: "gracias a cualquier Dios", por lo que no deben saber ni haber leído a Nishida. Lo que me inquieta es que la mayoría hablan del Camino del filósofo, de las meditaciones que hacía el "filósofo" en ese lugar, de lo bello que debe haber vivido así y de su encuentro con las divinidades, la belleza, etc., he hallado opiniones como: "seguramente sus hallazgos fueron interesante porque promovió lo que se llamarán posteriormente "La escuela filosófica escuela de Kioto", fueron revolucionarios ¿no?"; me comentó alguna vez una alumna que vivía en Kioto y que le gustaba la filosofía; pero ¿cuáles hallazgo? La gente habla y piensa del filósofo con el que homenajearon casi tres kilómetros de camino, como si su vida hubiera sido un guión aprobado por Steven Spielberg. Lo cierto es que no me imagino en Latinoamérica un Camino del filósofo, quizás existan caminos por los que transitaron grandes héroes militares, políticos de turnos, cantantes o deportistas de moda y santos, muchos santos y santeros, con los cuales se nombran esos caminos; pero de filósofos no creo que haya, y me imagino que en muchas partes de Europa tampoco.
Los gatos abundan en el camino como si algo supieran y no quieren decir
 He realizado este camino varias veces y, unas dos caminatas las he realizado con un libro de Nishida que se considera su principal obra: Indagación del bien「善の研究・ぜんのけんきゅう」 de 1911. En este libro hace grandes esfuerzos por limitar, a partir de infinidad de lecturas filosóficas que abarcan desde Platón, pasando por Kant, Hegel, Descartes hasta terminar en un análisis exhaustivo de los conceptos psicológicos fundamentales en el pensamiento de Wilhelm Wundt. Ideas como: la experiencia pura, la voluntad, la intuición intelectual, el espíritu, son profundamente reflexionadas desde un lugar teorético particular. No sé, a veces me parece un esquema hegeliano, el mismo que usó Hegel para escribir La fenomenología del espíritu; donde se busca describir la experiencia total de la conciencia, aunque podemos pensar que sus motivos son opuestos, su dirección es contraria, porque Hegel busca en su fenomenología el auge en cada etapa de la experiencia hasta el nivel de la etapa siguiente, conceptualmente más articulada, en la perspectiva del desenlace final en el saber absoluto; mientras que para Nishida, es recordarnos la sujeción de todos los aspectos de la conciencia en el punto de partida, en el conflicto originario, simple y aún inarticulado de la "pura experiencia". Esto lo podemos comprobar cuando Nishida escribe: Yo deseaba explicar todas las cosas sobre la base de la experiencia entendida como la única realidad. Al principio, leí a pensadores como Ernst Mach, pero estas lecturas no me satisfacieron. Al pasar el tiempo, llegué a comprender que la experiencia existe no porque haya un individuo, sino que un individuo existe porque existe la experiencia. Así llegué a la idea de que la experiencia es más importante que las diferencias individuales y de esta manera logré evitar todo solipsismo. Luego de leer esto, sentí que mi café se volvió más dulce, había resuelto aquella pregunta adolescente que me planteó un amigo: "si un árbol cae, y nadie lo escucha: ¿existirá el ruido?", y también una perspectiva sobre aquella angustiosa lógica hegeliana de la superación. No superamos nada, seguiremos siendo el mismo acontecer de experiencias que nos determinan. Esto por supuesto, invoca una carga metafísica donde leyendo a Nishida y sus ideas, conjuntamente miraba El Camino del filósofo tratando de hilar sus pensamientos con el fluir del río, de las personas, de los peces y hallar una experiencia pura contemplando los árboles de sakura o las hojas de momiji.
El paseo: un lugar para mostrar relajamientos
"La experiencia pura" escribe Nishida es un concepto que busca eliminar la separación que se produjo en Occidente entre: razón / deseo「理性 - りせい・欲求 - よっきゅう」entre conocimiento / pensamiento「知識 - ちしき・思惟 - しい」entre voluntad / afectividad「意志 - いし・感情 - かんじょう」todas estas facultades se vinculan con el sentimiento「心−こころ」que es para Nishida, dentro del régimen de los pensamientos, la base que posibilita cualquier actividad de la conciencia. Además Nishida comprende el sujeto, el ego「自我−じが」como experiencia de una subjetividad de una persona individual「自分−じぶん」por lo que la experiencia pura se remota al Yo original「自己−じこ」previo a todas esas distinciones y, en ese sentido, a cualquier uso predicativo o pre-temático. Es como si Nishida dibujara las problemáticas de Heidegger, quien también fue un caminante por los bosques y deambulador por senderos interrumpidos, desde algunos planos invertidos de la lógica Occidental, o por lo menos a las heredadas desde Platón hasta Hegel. Heidegger quien conoció el taoísmo y el budismo a través de sus alumnos orientales que tuvo, y quienes le explicaron algunos conceptos budistas y taoista que siempre fascinaron al alemán, bebió seguramente de las fuentes Orientales y seguramente de Nishida. Se sabe que Heidegger recibió un libro de ensayos de Suzuki Daisetsu「鈴木 大拙」en 1927 de su alumno japonés Nishitani Keiji「西谷 啓治」así como asistió a alguna lecciones que impartió Tanabe Hajime「田辺 元」quien fue invitado por Husserl para que presentara la filosofía de Nishida en Occidente. Heidegger vio en el dibujo del camino la perfecta metáfora del pensamiento Occidental. También sabemos que Heidegger trató, junto a Paul Shih-yi Hsiao, traducir algunos capítulos directos del libro: Tao te king a mediados de los años cuarenta del siglo pasado. Heidegger hace referencia a la palabra Lao Tse: Tao, que significa camino y que para el pensador alemán implicaba una serie de enigmas. "El camino", comentó Heidegger, oculta el misterio de todos los misterios del Decir pensante, en otras palabras, el camino no debe entenderse como el sendero habitual que conduce de un lugar a otro, es el arché「αρχέ」del existir de la Palabra, porque es en el Hablar en tanto que Decir, donde se despliega algo así como un camino. Este camino no tiene un punto de partida y objetivo final, no conduce a nada, porque estamos siempre en búsqueda, en camino. El camino es el movimiento del pensar que escucha el Habla, porque en el Habla en tanto que silencio, es posible escuchar lo fundamente, el Decir. ¿Heidegger habrá escuchado de aquel camino del filósofo Nishida que probablemente Decía en un Hablar silencioso?
Martin Heidegger en el camino del Decir
El camino ramificado en sendas vecinales y sendas que se pierden en el bosque es para Heidegger un esbozo del pensar Occidental. En 1929 Heidegger ofreció la disertación ¿Qué es la metafísica? "Was ist Metaphysik" Un ensayo que versa sobre la Nada; intentando mostrar que el Ser, a diferencia de todo ente, no es un ente y que, en este sentido, es Nada. La filosofía alemana y también la extranjera tildaro a este discurso de nihilismo. Al año siguiente esta conferencia fue traducida al japonés, y los alumnos japoneses explicaron en diversas cartas lo que opinaban de la disertación, por lo que, luego de leer los comentarios, Heidegger dijo que Europa lo tildó de nihilismo y de hostilidad hacia la "lógica", pero que en el Extremo Oriente encontraron en él, en su reflexión sobre "Nada", una idea correctamente entendida para la palabra para el Ser. El Ser ha sido un dolor de cabeza para el pensamiento Occidental, ya Aristóteles avistó que el Ser tiene una extensión ilimitada y una intensión nula, es decir, se refiere a todo pero que no tiene significado alguno. El pensamiento Oriental no lleva esta senda, de esto se percató Heidegger, y por supuesto los filósofos japoneses que lo leían, por lo que quizás sea en la lengua nipona donde haya la mayor cantidad de traducciones del autor de Ser y Tiempo.  Ante la pregunta ¿por qué hay Ser en lugar de Nada? que ha llevado muchos escritos y reflexiones, los orientales se miran y no responde, porque si bien para el occidental este tipo de pregunta implica que todo cuestionamiento tiene como condición nombrar el Ser; convirtiéndose que es base del sentido común Occidental; en Oriente no necesariamente es así. El pensamiento de Nishida y la escuela filosófica de Kioto se mueve dentro de pensamientos que se desenvuelven desde la noción polivalente del Vacío「空・くう」y su senda vecina: la Nada.「無・む」El pensamiento filosófico japonés no ve la Nada como oposición al Ser, sino el "sí mismo" verdadero que es articulado conceptualmente desde una herencia budista de interdependencia infinita que a su vez, hace presente el absoluto con todos sus procesos y contradicciones. Así también la vacuidad y la nada japonesa no es la forma negativa de la filosofía Occidental en oposición al Ser, esta nada "nihilista" la traducen como「虚無・きょむ」y marca otro discurso que no está inscrito en el pensamiento de Nishida.
ハイデガー 存在と時間
El lejano Oriente es otro mundo porque parte de otra estructura metafísica, de una lógica donde no es el Ser lo absoluto sino la Nada, donde el camino no tiene un fin, sino que es la patencia de la Nada en las experiencias de las personas. En mi última visita al Camino del filósofo llevé conmigo un libro de ensayos de Nishida, cuyo uno de sus capítulos se titula: La lógica del lugar de la nada y la cosmovisión religiosa, luego de leer llego a una pequeña conclusión, mientras bebo un café y observo a los turistas haciéndose fotos por el camino: la conclusión refiere al espacio. El espacio como una noción diversa de Occidente, de las relaciones con el entorno; Nishida divide el espacio en tres lugares: el lugar del ser「有の場所」en el que se encuentra la simple actividad de las cosas naturaleza; el lugar de la nada relativa「対立的無の場所」en cuyo nivel se produce el acto de conciencia y el lugar de la nada absoluta「絶対無の場所」en cuyo plano se despliega la voluntad verdaderamente libre en el seno de lo que Nishida llama el mundo inteligible. En definitiva la filosofía en Japón no es eidética, sino topológica, quizá ahora pueda pensar mejor el lugar de la nada relativa en que estoy y que algunos llaman: el camino del filósofo.
   

domingo, 27 de julio de 2014

E.M. CIORAN Y EL BUDISMO OCCIDENTAL

Emil Michel Cioran
Su nombre es Nemesio, estudió conmigo en mis primeros años en la universidad. Era mucho mayor que yo y por diversas causas naturales fuimos escogiendo diversos rumbos, por lo que no sé nada de él en los últimos veinticinco años. Nemesio me pareció siempre extraño, desde su nombre hasta la cultura que manejaba para lo que es el promedio de los nuevos ingresos universitarios. De él escuché por primera vez la historia de los Ainu, pueblo étnico que viven en el norte de Japón y también de él escuché por primera vez conocimientos sobre budismo, aunque él no era budista. Nos reuníamos en la biblioteca y entre charlas y chistes, me explicó la diferencia entre la escuela HINAYANA o el pequeño vehículo - 小乗・しょうじょう - que en simple palabras se caracteriza por negar y aceptar la autenticidad de la escuela MAHAYANA o el gran vehículo - 大乗・だいじょう - que privilegian unos SUTRAS - 経・きょう - o textos que consignan las palabras de Buddha y en los cuales, esta escuela del gran vehículo, consignan la primacía de un ideal de compasión universal sobre la liberación individual del ARHAT - 羅漢・らかん -, o de aquellas almas que han vencido las pasiones, por lo que usando una lógica básica: el HINAYANA apuntaría a una prioridad de la liberación del individuo sobre la acción de una compasión sobre los ignorantes. 
Foto de Buddha tomada en un templo en Seul
En esos años la explicación de Nemesio, aunque fue clara no fue concisa, no me interesaba el budismo, pero varias personas que estaban por la universidad hablaban sobre espiritualidades proveniente de Oriente como si las hubieran practicado y estudiado toda su vida, por lo que un novato como yo, sólo podía oír y cuestionar en silencio entre dudas, ironías, sarcasmos e inciensos; el complejo sincretismo que sustenta a las creencias de los latinoamericanos. Presencié cómo decenas de personas, alumnos y profesores (algunos habían viajado a la India), se declaraban budistas, a veces como seguidores de Sai Baba o cualquier otro santón de moda, así como de cualquier escuela mística que usara kanji o les sirvieran de plataforma para sus egos. Conocí a un especialista de las sagradas enseñanzas para respirar y lograr una salud infinita y mostraba foto con su maestro yogui tomada en alguna calle de Nueva Delhi, a otros que usaban drogas para justificar la entrada de sus almas a otras dimensiones como se usaba en la ¿India?, obviamente según sus conocimientos de la cultura religiosa hindú, y por supuesto, nunca verificable, aunque creo que realmente tergiversaron Las enseñanzas de Don Juan, así del desierto de México pasaban a Benarés, en fin, también conocí a unas seguidoras que rumiaban las enseñanzas Pablo Coehlo como iluminación proveniente de Lejano Oriente, y una tarde conocí a uno en particular que me hablaba de las sabidurías verdaderas que estaban encríptadas en las obras de Lobsang Rampa, como me dediqué a escucharlo, otra tarde me mostró su tesoro: todos los libros del autor, y del cual me leí uno, me pareció una aventura psicodélica por el Tibet, se lo comenté y me miró con desprecio, en fin, todos estos seguidores de iluminaciones orientales no se alejaban totalmente de las estampas de José Gregorio Hernández o de Santa Barbara. 
El Buddha escondido del templo de Byodo-in en Uji
E.M Cioran, así apareció el nombre del autor de libro que editó Monte Ávila en los años 80 y que costó 20 Bs. Ya tenía unos años en la universidad y estudiaba filosofía, por lo que aquel título: Silogismos de la amargura, además en plural, me indicaba un bocado de fascinación antes de empezar. En esa época adolescente la amargura era parte del proceso de mis aprendizajes, y claro, tener a un maestro era indispensable, me compré la obra, pero nunca pude saber, en ese entonces, quién era E.M. Cioran y por supuesto que indicaba las iniciales; ese libro lo leí en una época en que no había Internet, y todo el saber había que buscarlo en las bibliotecas y otras fuentes bibliográficas. Ese libro de Cioran es un libro de aforismos hilados con precisión, donde podemos hallar en esencia pensamientos que en principios parecen subversivos, peligrosos, donde conceptos como: tiempo, Dios, alegría, sinceridad, mentira, nada, desengaño, escepticismo, aparecían y desaparecían entre sus líneas en estas construcciones breves y simétricas. Disfruté durante varias noches su lectura. Luego con algunas personas traté de compartir este libro, algunas lo calificaron con el rótulo de una obra pesimista e inclusive de mal gusto, y por supuesto yo también, para muchos era, ¿o soy?, un pesimista y mostraba ¿a veces? mal gusto, aunque les aclaraba que un pesimista es un optimista con experiencia y el gusto se adhiere al cuerpo por roces y no por ideas. Cioran comenta en ese libro: El pesimista debe inventarse cada día nuevas razones de existir: es una víctima del sentido de la vida. Este es uno de esos aforismos ejes del libro, y que me permitió ver con calma esa necesidad de buscar razones para vivir, porque un sentido absoluto, como lo poseen algunos fanáticos religiosos, impolutas personas, políticos de turno o aquellos que tienen la iluminación del Oriente, sencillamente es detestables, tanto para mí como para Cioran.
El Buddha rescotado de Tailandia ¿Todo lo que brilla es oro?
Luego comencé a leer otros libros como Brevario de podredumbre donde sus tesis sobre la vida, la muerte y las decadencias se muestran; después leí El inconveniente de haber nacido que al igual que Silogismos, en un libro de aforismos donde las ideas que obsesionan a Cioran se consolidan y reafirman, a la vez que horada los sentidos del nacer y existir, quizás este aforismo sintetice parte de sus ideas: La única, la verdadera mala suerte: nacer. Se remonta a la agresividad, al principio de expansión y de rabia aposentado en los orígenes, en el impulso hacia lo peor. No es de extrañar que todo ser venido al mundo sea un maldito. Estos aforismos no agradan, no fueron diseñados para tuitearse o ponerlo en Facebook, no son cool, kawaii, o políticamente correctos para una sociedad de máscaras y alabanzas a dioses y supercherías, y menos para creyentes que juran que una divinidad lo juzgaran y ellos tendrán artimañas para salir victoriosos a las sanciones pertinentes. El pensamiento de Cioran se aleja de esas redacciones de buen padre, maestro o guía espiritual; cuando leía a Cioran quizás veía la redacción de un l´enfant terrible, pero con el tiempo descubro que sus escritos fueron guiados por las reflexiones profundas derivadas, varias de ellas, de su interpretación sobre la filosofía budista: de explicar la desconsolación, la ignorancia que nos hace débiles, las diversas expatriaciones del alma, los engaños de las realidades, el vacío que se va centrando en nuestros laberintos de vida, todo estas reflexiones nacen, necesariamente, de aplicar metodologías hacia los desapegos y desarrollar técnicas para apagar las pasiones que nos obnubilan, métodos de los cuales el budismo enseña constantemente.
Otro Buddha recostado: ¿respuesta a la pregunta vivir en pie o arrodillado?
Mi Amiga Japonesa nunca fue una enfant terrible, se crió en una familia de clase media japonesa, hizo una vida normal entre estudios, viajes y amigos. De niña, como a toda niña japonesa la llevaron a una jinja (según diccionario) o yinya (según como yo lo escucho) - 神社・じんじゃ -, es decir, un santuario sintoísta, allí la presentaron a los dioses en una celebración llamada omiya mairi - お宮参り- que significa la primera visita al templo para rogar por la felicidad del bebé y donde la abuela paterna tiene el privilegio de presentarla a los dioses, pero cuando le pregunté si era de religión sintoísta, me dijo que no, que era budista, como la mayoría de los japoneses y sus restos humanos tendrán que ser velado por un bohsan - 坊さん - o sacerdote budista cuando muera. Es decir, Mi Amiga Japonesa nació dentro de las tradiciones sintoístas pero ¿deberá? ser enterrada en las tradiciones budistas; al final buen negocio para ambas religiones en apariencia, una se encarga de los nacimientos, la otra de las muertes. Creo que parte de la explicación radica en que el budismo explica el intercambio entre los dos mundos de existencia, es decir, entre aquel donde moran nuestros espíritus y éste donde moran nuestros egos y percepciones. El sintoísmo acepta ambos mundos de aquí que dentro de su cultura los monstruos - 化物 - tenga su espacio y especialmente los henge - 変化 - o animales con capacidad de adoptar figuras humanas como los tanuki - - cánido del genero nyctereutes, una especie de tejón, así como los kitsune - - una especie de zorro, estos últimos representados en piedras en las entradas de los templos como inari - 稲荷 - el dios de los cereales. Pero si bien para el sintoísmo ambos mundos existen ¿cómo se conectan? Fue el budismo quien trajo el concepto de cielo e infierno: jigokugokuraku - 地獄極楽 - sus desplazamientos, pasos, salidas y oraciones, es decir, una explicación de qué hacer después de la muerte y sus alternativas de sobrevivencia, que aparentemente el sintoísmo no explicaba, de ahí que se nazca en una religión de espectros y se muera dentro de una filosofía con fundamentos metafisícos inspirados en el más allá. En la medida en que paso mis años en Japón, a ese mismo ritmo, he tenido que aprender sobre budismo, por ciertas obligaciones y cierta lealtad a mi curiosisdad. He leido varios libros al respecto y tratado de entender ciertos principios, pero lo cierto es que el budismo como práctica, en su conjunto "religioso", donde los ritos, oraciones, adoraciones, mística, se combina con el aderezo de una meditación transcendental me aburre. Creo que a los budistas les aburrirían una misa católica o un culto judío, aunque por un criterio de tolerancia religiosa nunca lo confiesen; pienso que este proceso se da igual dentro de cualquier creencia o forma de espiritualidad, un babalawo seguro se quedará dormido luego de una hora recitando SUTRAS. Es posible que lo anterior explique que, cuando uno viaja por Europa, por lo menos "debemos" pasa la mitad del viaje visitando iglesias, basílicas, capillas, o si uno viaja por países islámicos se la pasa entrando a mezquitas, y si viaja por Oriente todos los días uno visita un templos donde las esculturas de Buddha, en distintas representaciones nos esperan; todo lo anterior para decir que uno ha realizado un viajes cultural lleno de sentido de espiritualidad, pero en el fondo nos aburrimos, por eso las personas hacen fotos a diestra y siniestra en los lugares sagrados ajeno a su fe, para no aburrirse, sin esperar una iluminación espiritual (al menos que provenga de un flash). 
Un ideal: un poco aburrido para mi gusto
La prácticas religiosas aburren porque es una búsqueda de obtener una formalidad que nos eleve o nos permita la anábasis pero a diferencia de las religiones, el budismo no tiene dioses per se. Buddha se presenta como un guía, y sus pensamientos son meras herramientas para tener un conocimiento y alejarnos de la ignorancia, por lo que despojando de su áurea religiosa, mística y de paz dentro de una meditación trascendental, el budismo es una filosofía, que al ser digerida por ciertos pensadores, como Cioran, nos da una perspectiva insólita. Fue en esta época leyendo budismo que pude entender algo el pensamiento de E.M. Cioran, porque gran parte de sus escritos los hilvanó entre el despojo místico del budismo, su parte aburrida, con una visión existencialista que se generaba en una Francia agotada de historias heroicas, quizás de aquí esta idea que escribió en Cuadernos (1957 - 1972). Todo lo que es literatura me resulta extraño. Me disponía a estudiar a Nagarjuna y su concepto de "suniata", que es, de todos modos, algo distinto de la Nada de Valéry. Cioran nos habla del desprecio de ideales, de la perdida de la pasión, del desapego a la vida, pero ¿estos no son los ejes del actuar para llegar al vacío perfecto que promueve el budismo? Por lo que no nos ha de extrañar que cuando comentan sobre el pensamiento de Cioran lo etiqueten de pesimista y confuso aunque Cioran nombre innumerablemente a Buddha, así en ese mismo Cuaderno (1957 - 1972), hallamos también: El budismo no es "pesimista". El budismo es la serenidad consecutiva a una liquidación general... la beatitud de la no posesión. Creo que Cioran como a mí, nos atrapa esa filosofía sin centro divino, sin apuestas finales a un Dios, y en esa medida el budismo y la filosofía escéptica se despliegan hacia el mismo fin, por eso en ese mismo libro, páginas posteriores nos dice Cioran: Me he sumergido de nuevo en la filosofía hindú y he vuelto a encontrarme con esa alternancia de sosiego y desesperación, inherente a esa filosofía. El budismo mahayana, al que, sin embargo, me siento próximo, me desarma completamente. La dialéctica de Nagarjuna, la de Sandakirti, de Santideva, destruye todos los conceptos, todas las supersticiones, para que, una vez reafirmado más que nunca el vacío  como única "realidad" nos aferremos a ella y obtengamos de ella consuelo y fuerza para dominar nuestras pasiones. La intención moral es evidente detrás de ese despliegue de argumentos destructores; se aniquila todo para encontrar la paz al final. Mientras algo sea, vivimos en la confusión. Aniquilemos todo el edificio de nuestros pensamientos y nuestras "voliciones" y descansaremos sobre sus ruinas. Sólo hay pax si hemos adivinado que todo es fantasmal; en cuanto algo existe, entramos en el drama. Habría que decir: en cuanto creemos que algo existe... pues se trata simplemente de nuestras locuras y nuestros arrebatos, que nada ocultan tras sí, ya que nada hay, además de ellos. 
Buddha: escondiéndose en los escritos de Cioran
El budismo es una filosofía, en principio no hay una divinidad, aunque algunas escuelas hallan creado todo una infraestructura religiosa en torno al pensamiento de Buddha. Pero desde sus primeros escritos E.M. Cioran comienza a depurar esta idea religiosa, ya en Brevario de la podredumbre podemos leer: La vanidad tiene un atisbo de genio: ahí tenéis al gran orgulloso, que se pliega mal a la muerte y la siente como una ofensa personal. El mismo Buda, superior a todos los sabios, no fue más que un presumido a escala divina. Descubrió la muerte, su muerte, y, herido, renunció a todo e impuso su renuncia a los otros. Así, los sufrimientos más terribles y más inútiles nacen del orgullo maltrecho, el cual, para hacer frente a la Nada, la transforma, por venganza, en Ley. Creo que de esta reflexión de Cioran parte la verdadera belleza minimalista del pensamiento budista, una especie de memento mori donde se ilustra el Vacío y la Nada sin geografías de barrocos Paraísos o Infiernos atestados de culpables, sin teologías de recompensas o castigos, sin vanaglorias de eternidad a partir de la visión que expondrá Buddha y escribirán sus discípulos; pero si bien esto se presenta, lo cierto es que la necesidad de explicar un sentido de la vida y de la muerte exigió al budismo planear y replantear la idea de transgrimación (aunque muchas personas utilizan el concepto de reencarnación pero para el budismo no tiene sentido ya que implica la existencia de un alma o de un sí mismo individual permanente que pasa de un cuerpo a otro) o la errancia de los seres de vida en vida en el seno del SAMSARA - 生死・しょうじ - que es el ciclo de la existencia condicionadas por la ignorancia y donde reina la frustración en grados mas o menos agudos. Mientras las pasiones y la ignorancia no hayan quedado definitivamente disipadas en su espíritu, los seres animados no pueden hurtarse a una sucesión de nacimientos en el seno del SAMSARA el cual comprende seis destinos: los infiernos, el dominio de los espíritus ávidos, los nacimientos animales, el nacimiento humano, los asuras, los dioses; y dentro de esta jerarquización aparece tres finalidades o dominios: el dominio del  deseo, básicamente de lo corporal sobre lo espiritual, por lo que si se logra superar ese dominio del deseo, empieza el dominio de la forma pura donde una conciencia se encuentra integrada en una forma divina y se preocupa del recogimiento meditativo, para posteriormente llegar al dominio sin forma donde la conciencia son puros espíritus divinos desprovisto de forma corporal y absorbidos en profundo recogimiento meditativo. Así progresivamente el budismo va abarrotándose de métodos y ritos para subir las jerarquías; pero ahí termina la belleza y comienza el aburrimiento. Pienso que la idea básica del budismo es su postura de memento mori, y de presentar la posibilidad de no morir más en la NIRVANA - 涅槃・ねはん - y por supuesto para el MAHAYANA y el HINAYANA el NIRVANA budista son realizaciones distintas. Para el HINAHAYA es la extinción de las pasiones y de sus propias causas; así el espíritu se libera de los tres tipos de impurezas: placeres, devenir e ignorancia; mientras el MAHAYANA, denomina este NIRVANA "estático" porque el verdadero implica una relación con la compasión lo que impide sumergirse en una paz estática de cesación, rechazo que perdura en tanto existan seres hundidos en la confusión del SAMSARA
Muchos Buddhas de oropel se trafican en el mundo
El NIRVANA en la escuela MAHAYANA tiene un componente ético que no posee el HINAHAYA, pero este componente para la filosofía de Cioran es un añadido de los monjes para algún tipo de beneficio. Ya en su obra Desgarradura Cioran nos comenta: En el sermón de Benarés, Buda cita entre las causas del dolor la sed de devenir y la sed de no‑devenir. La primera se comprende, pero ¿la segunda? En el fondo perseguir el no‑devenir equivale a liberarse. Sin embargo, Buda no alude al objetivo, sino al camino en sí, a la búsqueda y a la obstinación en la búsqueda. Por desgracia, en la senda de la liberación sólo la senda es interesante. La liberación no se alcanza, uno se hunde, se ahoga en ella. El nirvana mismo no es más que una asfixia ‑aunque la más dulce de todas. Esta dulce asfixia del NIRVANA muestra la senda, pero Cioran llega a visualizar que el camino que enseña Buddha, lejos de la imagen de santidad con la que se recubre, presenta categorías a manejar como: desprecio, subestimación, desaire, desdeño, y especialmente repulsión. Todos estos elementos son constantes y necesarios para llegar al NIRVANA, y es esa historia de la senda, la que nos narra Cioran en sus escritos y que a las personas le parece pesimista, abominable, injurioso, censurable, dramática; pero ¿no se trata de entender la profundidad de esto precisamente y así alejarnos del morbo de las pasiones?, esto además, ¿no implica el desprecio por todo, hasta por lo más ilusoriamente humano? Ya en su obra Ese maldito Yo nos refresca estas ideas: ¡Ay de quien, habiendo agotado sus reservas de desprecio, no sepa ya qué sentimiento experimentar respecto a los demás y respecto a sí mismo! y Pasar del desprecio al desapego parece fácil. Sin embargo es menos una transición que una hazaña, que un triunfo. El desprecio es la primera victoria sobre el mundo; el desapego, la última, la suprema. El intervalo que las separa es similar al camino que va de la libertad a la liberación. 
 Trailer de los filmes sobre Buddha, inspirados en la obra de Tezuka Osamu
Con los años, he descubierto la veta budista de Cioran, y también la de Schopenhauer, mostrándome que parte de la incomprensión de sus escritos radicó en la ignorancia que se posee de algunos ejes budistas en sus pensamientos; especialmente en Cioran hallamos ciento de líneas donde hace referencias directas al budismo y particularmente a Buddha. Sabiendo lo complejo de su pensar para la cosmovisión occidental, Cioran hace sus mejores esfuerzos para mostrar su recorrido por la filosofía budista y su complejidad: sin los adornos de santidad, satisfacciones, juegos de poder o exotismos con lo que algunas personas presentan la filosofía budista en Occidente. La filosofía budista es toda un núcleo de reflexión para desapegarnos de nuestra ignorancia, ego, vanidades, y pasiones que constituyen fantasías creadas por nuestras sensibilidad pero quizás sólo teniendo una actitud de constante reconocimiento del proceso hacia una NIRVANA podemos entender lo difícil que es en aplicarlo en las calles de París como lo podemos visualizar en este relato de Cioran de su libro Cuadernos (1957- 1972). Crisis de nervios en la calle. En el quiosco de periódicos he estado a punto de reñir con la buena mujer; en el mercado, he echado una bronca a la vendedora, que, al ver mi despite, quería visiblemente engañarme. !Qué horrible! Sabía que, al salir de casa, cualquier cosa me pondría fuera de mí. !Y pensar que en otro tiempo ambicioné emular a Buda! Creo que aquí esta la génesis (además de los medios de comunicación) que nos impide ser plenamente budistas, de hacer largos SUTRAS, de emular a Buddha; y es que en que en las calles somos seres prestos a las emociones y deseos. Si observamos la vida de Buddha apreciaremos cómo se dieron hechos sociales y religiosos para huir de la cotidianeidad de las calles. Hay cientos de libros que se refiere a la vida de Buddha, como el escrito por Herman Hesse, así como decenas de películas, que nos pudiera dar esa idea. De entre las películas una de las que más me ha gustado es  Buddha, el gran viaje (I), de 2011, a partir de la serie de mangas con respecto a la vida de Buddha realizado por Tezuka Osamu, En la película observaremos las particularidades históricas que le permitieron al príncipe Sidarta ser Buddha, además que en esta primavera de 2014 se estrenó: Buddha, el gran viaje (II) donde apreciamos otras condiciones que posibilitaron la profundización del pensamiento budista, y seguramente en la última entrega, prevista para el 2016, presenciaremos la consolidación del pensamiento budista, o por lo menos así se puede leer en las manga. Aunque si hay personas que le gustan más las formas que la reflexión, la ocupación que las actividades azarosas, pueden comenzar realizando SUTRAS, repetición infinita una plegaria como el HANNYA SHIN-GYO, - 般若心経 - y que su totalidad lo podrán encontrar en la Web y con fe recitarla para el bien del universo; mi fe es muy limitada, por eso llego hata kuyaku y me aburro, en fin, Buddha me entenderá y seguro ya estará conversando con Cioran en algún NIRVANA. 
観自在菩薩行深般若波羅蜜多時照見五蘊皆空度一切苦厄。。。 
kan・ji・zai・bo・sa・tsu・gyo・jin・han・nya・ha・ra・mitta・ji・sho・ken・go・un・kai・ku・do・issai・ku・ya・ku...
Siempre es más sincero aprender los SUTRAS con los padres que con iluminados
 

lunes, 7 de julio de 2014

MIEDO HOBBESIANO EN LA CONSTITUCIÓN JAPONESA

Publicidad del miedo, parte del éxito de la guerra
Mi Amiga Japonesa está triste, preocupada e impotente, pasó lo que nunca creyó que pasaría: fue aprobado un proceso de interpretación del artículo noveno de la constitución japonesa, aquel que dice: 第九条日本国民は、正義と秩序を基調とする国際平和を誠実に希求し、国権の発動たる戦争と、武力による威嚇又は武力の行使は、国際紛争を解決する手段としては、永久にこれを放棄する。二 前項の目的を達するため、陸海空軍その他の戦力は、これを保持しない。国の交戦権は、これを認めない. Para entendernos mejor y abusando de mi japonés creo que se podría traducir: El pueblo de Japón, con la esperanza de lograr una paz internacional basada en la justicia y el orden, renuncia para siempre (永久にこれを放棄する) a la guerra como medio de solución para conflictos internacionales. Para lograr este objetivo de lo expresado en el párrafo precedente; no se mantendrá en lo sucesivo ejércitos de mar, tierra o aire u otro potencial bélico. (陸海空軍その他の戦力は) El derecho de beligerancia del Estado no será reconocido. 
Las heroínas de Manga prestarán sus servicios
Este artículo es una verdadera belleza de humanidad, aunque fue hecho por unos jóvenes oficiales que eran guiados por el general Douglas MacArthur, que veía a los japones como niños por lo que necesitaban una constitución muy clara y sencilla. La constitución japonesa con fuerte aroma "gringo"; también obligaba en su primer artículo a renunciar al Emperador de su carácter divino; estos dos artículos, pienso, modificaron profundamente el sentir y el ser de Japón. La mayoría de los japoneses estaban tan cansados de la guerra y desconfiaban tanto de los militares que se caracterizaban por sus abusos constantes, que se alegraron de renunciar al ejercito, además de la imposibilidad de tener una actitud crítica frente a lo impensable que se simbolizaba en la persona divina el emperador, persona por la cual se realizaban las ordenes y hasta los sacrificios de muerte; al dejar de ser dios permitió el compás crítico, necesario para abrir los horizontes de interpretación de la vida y del mundo. Luego de aprobada esta constitución, pero viviendo en los límites de los dos bloques que dominaron la política durante cuarenta años, de los cuales Japón era la punta de lanza de los EE.UU., delante de un Asia contaminandose de la presencia del bloque comunista, se permitió a Japón crear un ejercito de autodefensa(自衛隊), lo que contrariaba la Constitución, pero para lograr esto se hizo la primera interpretación del artículo noveno, lo que posibilitó también una vía de escape para los argumentos nacionalistas (右翼) y su economía. Ahora en esta segunda reinterpretación aprobada el primero de julio del presente año: ya que cambiar el artículo llevaría un proceso largo y engorroso, se aspira a construir un ejercito para poder acompañar militarmente a otros fuerzas militares en maniobras conjuntas y a poder ejercer el derecho de defensa directa o realizar un ataque preventivo frente a una agresión segura como algunos alucinantes de la extrema derecha japonesa piensan que podría venir de Corea de Norte, Corea del Sur, o China, por las diferencias territoriales que tienen con Japón. La mayoría de los japoneses con los que he hablado del tema, no entienden los porqué de una reinterpretación de un artículo que expresa claramente lo que tiene que expresar. 
Un futuro para una juventud desempleada
Para algunas personas, reinterpretar el artículo para la creación de ejércitos es un paso necesario; afirman que tener ejércitos de mar, tierra y aire; permitirá un crecimiento económico deseado, y no desembolsarían una gran parte de la economía de Japón hacia EE.UU. como cancelación por sus servicios de "cuidar" al pueblo japoneses de "sus enemigos", y así poder por fin sacarlos de las bases militares, que desde sus fundaciones han generado innumerables cantidad de problemas con los lugareños; además gran parte de estas personas que aprueban la reinterpretación creen, que es una buena estrategia para bajar el índice de desempleo en jóvenes graduados como técnicos y en universidades: ofrecer un trabajo seguro en los ejércitos logrará una mejor estabilidad y una actitud positiva de los japoneses con su Japón a futuro, especialmente en estos momentos en que varias empresas han disminuido sus manos de obras profesionales lo que ha aumentado la tasa de desempleo entre los jóvenes cuyas edades oscilan entre los veinte a los veinticinco años. El mosaico de los porqué son amplios, pero mayoritariamente muchas de las explicaciones terminan en argumentos económicos, por lo que permitir la creación de ejércitos, activará la industria como de la confección de ropa militar, empresas de servicios para necesidades militares y especialmente la industria pesada construyendo misiles, portaaviones, armas con tecnología de punta; todo esto en paralelo con el desarrollo de las carreras para oficiales, suboficiales y tropa de los ejércitos y la economía que movilizarán; aunque el gobierno ya está bastante endeudado: !pero hay una esperanza!, que sus nuevos productos bélicos competirían en los negocios militares en los países "en desarrollo", es decir, aquellos que no pueden producir su parque de armamento.
Para armar, alimentar y vestir ejercitos una gran industria se necesita
Lo que detestan la reinterpretación, entre ellos Mi Amiga Japonesa, comentan que es un error, que la reinterpretación del artículo noveno permitirá a los nacionalistas en unión con los derechitas del gobierno de Abe Shinzo, la posibilidad de crear ejercitos como afirmación de una identidad errada, y se perderá aquel áurea que por décadas han tratado de construir sobre Japón: un país de paz, siendo éste su estandarte por lustros, por lo que para muchas personas, y entre ellas me incluyo, esta referencia pacifistas ha sido la mejor apuesta de humanidad que el orgulloso pueblo nipón ha hecho. Mi Amiga Japonesa se preocupa de estas nuevas reinterpretaciones, de esta manera subrepticia de crear nuevas identidades, de apostar a un orgullo guerrero y así tirar a la basura los logros de un pueblo pacífico, Mi Amiga Japonesa teme principalmente que esta reinterpretación pueda amarrar a un pueblo con unos guias fanáticos de una visión de la historia militarista japonesa cuyos orígenes están en las castas de los samuraís, además de machitas egocéntricos y soberbios que buscarán recuperar un orgullo entre exaltaciones imperialistas y crecimientos económicos. Mi Amiga Japonesa teme que esta nueva identidad u orgullo nacionalista degenere en políticas parecidas a aquellas que guiaron a Japón a principios del siglo XX a diversas guerras y que promovió uno de los ejércitos más crueles, canallas e inhumanos que se hartaron de hacer crímenes contra la humanidad y cuya punta de iceberg fue la batalla de Nankín. Mi Amiga Japonesa piensa que las reinterpretaciones del artículo noveno lo debilitan, y así podría abrir puertas a otro Nankín, además piensa que la economía no mejorará para los japoneses por producir armamentos de punta o botas militares, sino que volverá más rico y poderoso a ciertos sectores económicos y beneficiará a algunas familias plutócratas que manejan los hilos políticos de Japón.
絆 (きずな): Vínculos; 守(まもる): Protección.
Mi Amiga Japonesa me pregunta que opino... le digo que vengo de un país donde sus ídolos son militares, casi la totalidad de la historia de Venezuela está conformados por militares y sus anécdotas, además más de la mitad de los presidentes han sido militares, y cuando era un niño, los más viejitos hablaban maravillas de Pérez Jimenez, el último militar presidente antes que Chávez gobernara el país por más de una década. En Venezuela me tenía que aprender toda la historia patria sintetizada en una decena de batallas y en una media docena de héroes, todo girando alrededor de la figura de Simón Bolívar. Le comento a Mi Amiga Japonesa que en la actualidad los términos militares en Venezuela se usan dentro del lenguaje común y corriente del venezolano como moneda de cambio, y que es "normal" ver a soldados del Ejército o de la Guardia Nacional en esquinas caraqueñas llevando fusiles de asalto, como si una guerra estuviera en la entrada del país; aunque últimamente pienso que siempre ha estado dentro del país; quizás por eso, paradójicamente, desde la fundación de la República de Venezuela en 1830 nunca ha tenido un conflicto de guerra con ningún país. Yo tengo un problema particular: no soporto la autoridad, tengo problemas con la autoridad, por lo que todo lo que huele a militar, a historias de héroes militares que hacen guerras por el bien de un pueblo idiotizado con utopías guiadas por Walkirias, me desquicia; aunque sé que desde la Ilíada hasta la última película de Miyazaki Hayao, las guerras han sido el trasfondo de la civilización, pienso que la humanidad madurará cuando ese trasfondo desaparezca, y creo que cientos de personas piensa así, pero no es económico, por lo que los militares aparecen y desaparecen según el momento histórico.
Siempre hay alguien que tiene miedo y que hay que proteger
No quiero hablarle a Mi Amiga Japonesa sólo de mis experiencias que obtuve en un país donde los militares se creen dioses y la tropa piensa que son descendientes de Changó o cualquier otro espíritu o dios menor; le comienzo a hablar de Thomas Hobbes, no por jactancia sino porque creo que sus teorías explica parte del problema de los ejércitos. Ella se queda oyéndome con cierto retraimiento, quizás porque le nombro personajes de los cuales nunca ha oído. Le enseño cómo Japón muestra un ancestral miedo y que se conoce como el miedo hobbesiano. Le puntualizo que hubo una famosa guerra la del Peloponeso, y que hubo un historiador: Tucídides que escribió: Lo que hizo inevitable la guerra fue el crecimiento del poder ateniense y el miedo que esto provocó en Espata. Thomas Hobbes había traducido a Tucídides y se percató que también la guerra civil que estalló en Inglaterra en su época, consideraba este miedo al poder de los otros como causa primera del conflicto. Hobbes escribió entonces: Y de esta desconfianza recíproca no tiene el hombre manera más razonable de asegurarse que  mediante la anticipación; es decir, por la fuerza, o la astucia, para dominar la voluntad de todos los hombres que pueda, hasta que no vea ningún otro poder tan grande como para que constituya un peligro para él. 
Convertir al ejercito como un miembro de la familia, adiós a las mascotas
 La trampa hobbesiana captura tanto a grupos como a individuos. Allí donde dos grupos son amenazas potenciales recíprocas, el miedo común resultante da a cada uno razones para golpear primero. Y puesto que cada uno puede ver que el otro tiene estas razones, el circulo del miedo se refuerza. A partir de esta reflexión Hobbes piensa que una manera de salir de esta trampa del miedo recíproco y de la violencia de todos contra todos es la instalación de una autoridad lo bastante fuerte para imponer la paz y vigilarla. Hobbes la llamó Leviatán, (en la actualidad ONU u OTAN) a las que debemos nuestra paz y defensa (aunque en el fondo se rían Putin y Bush de estas instituciones). Creo que acertadamente Hobbes propone este bestiario fantástico para referirse en el fondo a la omnipotencia de un cuerpo político que en realidad es una máquina para someter al individuo. El Leviatán es un animal devorador, bestia hambrienta que destruye a su paso toda subjetividad y he aquí el problema que se presenta, para mí, la teoría de Hobbes y lo que permite aún las guerras. Los criterios subjetivos son anulados por la bestia que, en última instancia: se reproduce, por lo que en el fondo en lugar de haber dos grupos armados, en la actualidad hay cientos de leviatanes, que anulan los juicios subjetivos y potencian el miedo, y esta trampa lo que ha hecho que Japón se arme, por supuesto más los beneficios económicos que Hobbes no podía entrever durante el siglo XVII.
MacArthur habló de los japoneses que eran como niños, ¿regresarán uniformados?
Mi Amiga Japonesa se entristece como una flor donde la humedad escasea; si, la paz escasea cada vez, ella presiente que se limitará, al igual que sus criterios subjetivos. Yo presencié cómo en mi país se eliminó la paz y la cortesía por miedo de los otros grupos, de cómo se logró crear tanta inseguridad que la única forma de estar seguro era tener un arma. Japón, un país donde he logrado respirar la paz, ahora se muestra inseguros frente al miedo de los otros armados, poderosos como China, como Corea y de la debilidad de su amigo americano que se desgasta en guerras innecesarias. Mi Amiga Japonesa se quiebra frente a la historia, y ciento de japoneses también, aunque en principio no lo presienten. Yo ya he visto varias corridas de miedo en Venezuela, y el Leviatán (en este caso un gobierno eterno: "no volverán" o de sus adversarios) sigue devorando los criterios, las subjetividades y las oportunidades de una paz, del desarrollo de diálogos e intercambios de ideas sin mostrar fuerza, armas, poder. Hobbes no sólo pasea por Japón, se ha cansado de recorre Latinoamérica y gran parte del continente africano mostrando las carestías de inteligencia, los fanatismos, lo tribal, los armamento, las fuerzas y cómo todo esto permite el desarrollo de la trampa hobbesiana del miedo, de la guerra que la estupidez humana impide ver y superar. ¿Cuando podremos deshacernos de las teorías del hombre de Wiltshire?
  
¿El espíritu de la nueva armada japonesa?