lunes, 31 de diciembre de 2012

DECIMO QUINTA PÁGINA

Año tras años de sueños, ilusiones y reflejos
Se va un año y viene otro, quizás con los mismos problemas, esperanzas y sueños, lo que nos enseña que esencialmente somos soñadores, y que nunca deseamos despertar, cuando lo hacemos, cuando abrimos nuestros pesados ojos por alguna contingencia, de  inmediato queremos dormir de nuevo. Bien lo dijo el poeta Calderón de la Barca: "Es verdad, pues: reprimamos esta fiera condición, esta furia, esta ambición, por si alguna vez soñamos. Y sí haremos, pues estaremos en mundo tan singular, que el vivir sólo es soñar; y la experiencia me enseña que el hombre que vive, sueña lo que es, hasta despertar". Así que muchas personas ven el nuevo año como el inicio de algo que sigue siendo aún, sus propios sueños, con sus virtudes y flaquezas, y luego, en algún momento del año, descubren que sigue siendo igual para el bien de la sociedad, de sus familias o amores, pero en algunas ocasiones, descubren que no sueñan sus sueños sino los de otros, lo que a veces, en no pocas excepciones, generan cambios, resistencias, duelos y empiezan a ser menos neuróticos y cantar quizás las últimas estrofas con Calderon: "Yo sueño que estoy aquí, destas prisiones cargado; y soñé que en otro estado más lisonjero me vi. ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son". Así que lo único que se puede predecir  para el 2013 es que los sueños continuarán, propios o ajenos, algunos de increíble agudezas, otros unilaterales, la mayoría prefabricados y envasados, hasta que algún día la inutilidad nos llene y dejemos de soñar y despertemos. 

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