Sobre la obra
Terra Immānis es el tercer tomo de una heptalogía titulada Razonamientos Dialécticos. Donde previamente he editado: El Evangelio Autista del Único Hijo, y La Albacea de las Epístolas de Caín. Cada libro es independiente así que no hay continuidad entre ellos y cada uno posee su inicio y conclusión en sí mismos, pero las obras son unidas por un desarrollo propio desde conceptos y palabras claves del ámbito de la filosofía. La idea en general es que cada novela es una puesta en escena de una narrativa que se sustenta en pensamientos filosóficos largamente acariciados y que se exponen soslayadamente. En el caso de esta última entrega: Terra Immānis en sus entrañas transcurren diversas dialécticas de filosofía política que se han percibido a los largo de los cuarenta años de democracia en Venezuela o los cuarenta años de puntofijismo, hambreados y cruel como Chávez tildó a ese período, hasta la tragedia de La Guaira, por lo que considero no solo mi obra más venezolana, sino a los nacidos en esta tierra inmensa, primera traducción de Terra Immānis, nos perdemos, donde las contradicciones son propias, donde no vemos límites, trasformándose por ello en una tierra monstruosa, segunda traducción de Terra Immānis.
Terra Immānis narra cómo los excesos tangibles giraron en una danza tétrica con miles de déficits anímicos que cubrieron a Venezuela en las tres últimas décadas del siglo XX, anexando en muchas de sus páginas anotaciones marginales que reflexionan acerca del quehacer político y sus instituciones, sobre psicología lacaniana y los traumas que pueden conformar a un venezolano y meditaciones sobre la astrología y las creencias y mitos del pueblo, este conjunto de temas barnizará a los personajes tratando así de explicar cierta idiosincrasia del venezolano. La obra opera un conjunto de miradas hacia una realidad ficcional que no hablará sobre un amor, un odio o de una familia, ni presentará un personaje principal o comentará una época histórica concisa, sino se narran: amores, odios, venganzas, esperanzas, tragedias, ingenuidades, torpezas; todo en plural dentro de un caleidoscopio de espacio y tiempo que son separados sutilmente por elecciones presidenciales y sucesos particulares como “El Caracazo” de 1989, la intentona golpista llevada por militares en 1992 y cerrando el libro con el deslave del Estado Vargas en 1999.
Terra Immānis es una manera de desintoxicar mis memorias de ser un venezolano en un exilio autoimpuesto en el Lejano Oriente desde 2009 y que me ha ayudado a configurarme de una forma muy consciente en habitar en un mundo donde los pensamientos fronterizos se llenan con facilidad de desarraigos y descentramientos. Así que este escrito es una excusa particular para mostrar una colección de recuerdos compartidos, creados, oídos, vistos y soñados que acumulé en mis idas y vueltas hacia el Litoral, en mis estadas en el apartamento de un amigo en Macuto, en mirar al mar en la noche, fumando, como si el humo fuera un avant-garde que se dirige hacia un lugar del cual uno no regresará jamás.
Como novela autopublicada se puede adquirir en https://www.amazon.com/-/e/B0C55GKWSP asegurándoles que no es una obra de Correcaminos ni de Coyotes, ni está llena de dragones, personas extraordinarias que con cuatro o seis dedos logran vencer todos los obstáculo que la vida proporciona para luego ser entrevistados por YouTubers influyentes de turno, ni vaticina de que el bien triunfará sobre el mal.